La barca sin pescador Alejandro Casona Teatro

RESEÑA DE LA OBRA DE TEATRO "LA BARCA SIN PESCADOR" DE ALEJANDRO CASONA

“NO HAY NADA QUE UN HOMBRE NO SEA CAPAZ DE HACER CUANDO UNA MUJER LE MIRA. ¿NO LO SABES? (…) ES LA ÚNICA QUE PUEDE HACER SALIR AL MAR TODAS LAS BARCAS Y PLANTAR OTRA VEZ ROSALES EN LOS HUERTOS”

Portada de mi trabajo en 4º de la ESO

Portada de mi trabajo en 4º de la ESO

Hacía mucho que no me sentaba a recomendaros ningún libro, sin embargo hoy me he decantado por uno de mis grandes amores del mundo del teatro: Alejandro Casona, de quien tengo varias joyas en mi estantería.

Hoy os vengo a reseñar esa obra que me descubrió a uno de los grandes del teatro y que me hizo amar la palabra escrita en forma de diálogo directo:

La barca sin pescador

Hice sobre ella un trabajo cuando estaba en cuarto de la E.S.O; trabajo del que hoy os recojo la portada que hice para él, así como mi opinión personal y algunas frases de la misma que encontraréis aquí citadas y que podréis leer a continuación.

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aniversario blog sobrevolando la cultura

CUATRO AÑOS LLEVAMOS SOBREVOLANDO Y COMPARTIENDO LA CULTURA

Hoy Sobrevolando la cultura cumple cuatro añitos de vida, y aunque a veces es complicado mantener el ritmo de los post siempre tengo la cabeza llena de cosas que quiero contar y sobre las que escribir, tantas que nunca tengo tiempo suficiente.

Sin embargo hoy no quiero hacer una disertación sobre esto, hoy solo quiero colgaros unos pocos versos que he escrito para conmemorar los cuatro años pasados y, con ellos, todas las vivencias que este pequeño blog ha narrado durante este tiempo.

Espero que os guste. Gracias por seguir compartiendo la cultura.

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portada Relato Microfantasias Diversidad Literaria

EL FIN DE UNA ERA: MI MICRORRELATO PUBLICADO EN EL LIBRO "MICROFANTASÍAS"

Para terminar el año quería hacerlo de una forma especial: con el primer microrrelato que me han publicado.

Me sentí muy contenta cuando vi que el microrrelato que escribí en cinco líneas, con temática de fantasía, había sido seleccionado como uno de los 10 finalistas de entre más de 200 microrrelatos de varios autores que participaron desde distintas partes del mundo.

Todos los relatos del libro se presentaron al concurso “Microfantasías” de Diversidad Literaria a través de su página web con unas bases muy sencillas: que los relatos fuesen de la temática establecida y que no superasen las cinco líneas. De esta forma el ganador, así como los 10 finalistas y todos los seleccionados han sido publicados en este libro para recopilar la fantasía desde distintas perspectivas y conformar una visión general a través de los ojos de todos aquellos que han participado.

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Portada Manga Death Note

RESEÑA DEL MANGA DEATH NOTE

Hoy quería hablaros de una historia que me gusta mucho y que no está escrita en forma de novela, como las que normalmente suelo reseñar, sino que es un manga.

No soy una gran lectora del manga pero una vez, por pura casualidad, (igual que le pasa al protagonista de la historia que os voy a contar), cayó en mis manos la primera parte del Death Note, una historia que pone en encrucijada la moral humana: el mundo está podrido… ¿y si pudieses erradicar el mal de la tierra sin que nadie supiera que eres tú y sin mancharte, literalmente, las manos de sangre? ¿Lo harías?

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EL AMAZONAS DESVELA SUS SECRETOS EN "LA CIUDAD DE LAS BESTIAS"

 

La trilogía Memorias del águila y del jaguar de Isabel Allende marcó, como muchos otros libros, una etapa de mi vida; sin embargo tanto el segundo como el tercer libro pasaron más desapercibidos de lo que esperaba en relación al primero, ya que sus historias se convirtieron en una sucesión constante de lo que había leído desde el principio, cambiando solo la ambientación, las leyendas y los lugares, y si bien los disfruté nunca pude compararlos.
A veces pienso que al ser una saga que la gran escritora creó para el público juvenil, el primero me pilló en la edad adecuada, pero los otros dos no tanto… sin embargo, a pesar de que está claro que la trilogía en sí misma no es muy digna de mención el primer libro, La Ciudad de las Bestias, de gran éxito y publicado en varios idiomas, si lo fue y además sigue siendo uno de esos libros mágicos, capaces de transportarte a otros lugares y de hacerte empatizar y conectar con los personajes.
Todo empieza con esta primera obra donde se nos presenta a Alexander Cold, un buen chico que encuentra la paz escalando y tocando la flauta, pero que con 15 años tiene todos los problemas adolescentes echándosele encima: las clases, los amigos, las chicas… además de ese mal genio que asoma, típico que todo el que ha sido adolescente conoce, y que le hace perder los nervios con su familia, especialmente con sus hermanas pequeñas. Sin embargo todo empeora a gran velocidad cuando su madre, muy enferma de cáncer, debe ingresar en una clínica especializada para recibir un tratamiento intensivo; ello obligará a la familia a separarse, haciendo que Alex acabe, a regañadientes, en Nueva York, en la casa de su abuela Kate, una periodista del National Geographic excéntrica, gruñona y muy mordaz que le llevará a su siguiente viaje: el Amazonas.

El objetivo del viaje no es otro que encontrar a la Bestia, un ser gigantesco que habita en la selva, de pelaje blanco y que, al parecer, nadie ha podido ver con claridad pues todo aquel que está cerca aparece muerto o habiendo perdido parte de la memoria tras desmayarse.
Así, en busca del Yeti amazónico, la expedición se pone en marcha y lo que empieza siendo un esfuerzo enorme para Alex acaba convirtiéndose en la gran experiencia que necesitaba para crecer como persona y olvidarse del miedo, conectando con la naturaleza y con normas básicas que a veces pasan desapercibidas pero que son necesarias para el funcionamiento del mundo: ver con el corazón y que para recibir siempre hay que dar algo a cambio. Alex entra en un mundo donde lo material no es importante, donde podrá apreciar la verdadera esencia de lo que le rodea, donde podrá valorar la amistad y el poder de la solidaridad, así como la de luchar por lo que es justo; todo ello mientras el amazonas se va desnudando al lector, página tras página, mostrando todos sus secretos, su naturaleza evidente y sus maravillas escondidas.
Los personajes también se irán desnudando poco a poco, mostrando la construcción que Isabel Allende hace de ellos para, muchas veces, sorprendernos porque no son lo que en un principio podía parecer, ni para bien ni para mal. El variopinto grupo está formado, además de por Álex y su abuela, por Ludovic Leblanc, famoso antropólogo con los aires un poco bastante subidos; Timothy Bruce y su ayudante Joel González, fotógrafos de la expedición;  el Capitán Ariosto como equipo de seguridad y Mauro Carías, empresario que apoya la expedición y cuyas intenciones, obviamente, no serán lo que aparentan ser; Omayra Torres, doctora que se empeña en acompañar a la expedición para poder llegar a las tribus más alejadas del contacto humano y poder vacunarles en pos de evitar que los indios sigan muriendo por el contacto con humanos; Matuwe y Karakawe, indios integrados en la civilización que les ayudarán para los dialectos y las costumbres de aquellas tribus que se puedan encontrar en la ruta; y, por último pero no por ello menos importante, estará el guia, César Santos, y su hija Nadia.

 

Nadia es el segundo punto clave de esta novela y será el de Álex ya que gracias a ella su percepción del mundo cambiará para siempre y la amistad que desarrollarán los chiquillos, arraigada además en las aventuras que viven, se extenderá a lo largo del tiempo. Ella, unida de manera intensa a la naturaleza, pone la visión poco espiritual de él patas arribas haciendo que se cuestione cosas que antes nunca se hubiese ni siquiera planteado; con la ayuda de un chamán amigo de la niña, los dos jóvenes se adentrarán en la peligrosa selva y conocerán de primera mano a la Tribu de la Neblina, una tribu oculta a la que casi nadie tiene acceso pues viven en el Ojo del Mundo, llegarán a conocer el secreto mejor guardado, aquel que atrajo a su expedición: los secretos de esas criaturas llamadas Bestias; e incluso el libro llegará a la mítica ciudad de El Dorado.

Los poderes místicos y las creencias mueven las páginas y la pluma de Allende para hablar del significado de los sueños, de los poderes premonitorios, de la capacidad de ser invisible, de animales totémicos que marcan el cómo somos, así como las creencias en el alma y en un ideal: que las injusticias se pueden denunciar, que podemos luchar para parar el avance de un mundo cuando, este, se come al otro. Porque lo cierto es que el libro habla de un lugar precioso, y te mete de lleno en toda la belleza que ofrece, pero también en la explotación que se hace, ilegalmente, del Amazonas; uno de los grandes pulmones del planeta que cada día es deforestado y explotado en busca de piedras preciosas, crear terrenos de cultivo y construcción, y que lleva a la destrucción del hábitat natural, de las especies únicas que habitan en ellos y a la desaparición, con toda impunidad, de las tribus de la zona.

Es por este otro lado combativo de Allende, de siempre buscar la forma de concienciar escribiendo sobre lo que pasa en el mundo, que a pesar de ser una novela de carácter infantil o juvenil un adulto puede leerlo y disfrutarlo, especialmente porque  va más allá de los aspectos “terrenales”, físicos, entrando en un mundo mucho más etéreo, donde los valores son universales para todos.
Aunque las dos continuaciones me las leí y no me disgustaron, no consiguieron la profundidad ni la intensidad que logró calar en mi La Ciudad de las Bestias cuando lo leí, es por ello que me centro en el libro que les dio pie como una forma de entrar en otro tipo de lectura para que quien lo lea, si quiere ir más allá, juzgue por sí mismo el valor de estos libros.

* Todas las imágenes de este blog han sido obtenidas de las fuentes de imágenes de Internet

PALABRAS Y POEMAS EN LA REVISTA "CUENTOS PARA EL ANDÉN"

No sé si lo sabéis pero a veces, cuando dejo la cabeza quieta, me salen versos y escribo. Hace mucho que no compongo un poema de esos largos, o cortos, o breves, o intensos que escribía en pleno apogeo de la búsqueda de mi misma entre las palabras, la tinta y el papel…. pero a veces veo una palabra y empieza a unirse a otras de forma misteriosa, y entonces sé que puedo volver a componer como si toda la verdad se escondiese detrás del folio en blanco que sostengo entre las manos.

A veces guardo el silencio suficiente en mi mente para acallar todo lo que pasa por ella y convertirlo en versos que llenen ese silencio de forma más armónica que el barullo que suele existir dentro de ella. A veces es la música la que me da esa paz, a veces es encontrar la palabra adecuada.
¿Y por qué os cuento esto? Porque en una pequeña revista digital, conocida como Cuentos para el andén, me ha dado la oportunidad de volver a escribir, solo frases en torno a una palabra, a veces incluso a juntar versos y componer un poema porque ellos dan eso: un fragmento, y a partir de ahí, el que participa en sus rincones de escritura, compone el resto. La primera vez participé por participar, conocía la revista porque hablaba con el publicista de la misma desde mi trabajo, y desde ahí siempre leía y curioseaba sus distintos números. Se dedica a promover la literatura y a sus distintos autores, y además tiene distintas secciones para que los que nos animemos participemos escribiendo para ellos.
Como decía la primera vez participé por participar, nunca he pensado que lo que escribía fuera bueno, o que mereciese un espacio en algún sitio; escribía para mí y solo para mí, alguna vez para otros si alguien de confianza me pedía leerlo… pero no era habitual. Sin embargo en aquella primera vez me seleccionaron y publicaron, me sentí muy feliz, no sé, sientes como que estás construyendo algo, incluso cuando nadie más lo va a leer pones en marcha la maquinaria de la creación y algo cambia, aunque tampoco sabes muy bien el qué. Yo lo asemejo a la lectura: cuando escribes te transportas a un mundo aparte dónde estás solo tú y las palabras, no te hace falta nada más.
Y así empezó esta maquinaria, todos los meses, de una forma u otra he participado en los espacios que ofrecen que son La puerta de la nevera y Poema a cien manos. He sido publicado en ambos, lo que siempre ha sido una grata sorpresa, porque aunque La puerta de la nevera es componer una frase de máximo 20 palabras a partir de la que te dan ellos, con esa palabra rebuscas muy dentro y sacas lo mejor de ti a través de ella y así compones un mensaje con un objetivo: “Si pudieras dejarle una nota al mundo en la puerta de la nevera ¿qué le dirías en 20 palabras?
Menos en el mes de noviembre, en agosto, octubre y diciembre me han publicado por la composición de mis frases para ese mundo que lee su pequeña nevera llena de notas.
En el número de agosto me publicaron con la palabra SOMBRA, para la que compuse: “Cariño, lo siento, me voy a Nunca Jamás. Dejo mi mala sombra en el armario por si la quieres guardar
En octubre lo hicieron con la palabra CAJA, con la frase: “Se ruega no abrir si no es para dejar algo dentro: esta caja no regala sus secretos, los intercambia!
Y en diciembre lo hicieron con la palabra ROBAR, con la que escribí: “Si vas a robar la luna pon una vela en su sitio, muchos seguimos buscando la luz en el infinito“.
Para el mes de septiembre si participé en La puerta de la nevera, pero no me seleccionaron, sin embargo si lo hicieron para su sección Poema a cien manos, algo más compleja, ya que se trata de componer versos propios a partir de versos que dejan colgados en la web los miembros de la revista y, una vez hecha la cosecha de dichos versos a partir de la participación de la gente, se empiezan a componer poemas y es ahí donde cada uno es libre de combinarlos como quiera. Fue toda una sorpresa cuando me encontré mi soneto publicado, la verdad no me lo esperaba para nada, pero lo seleccionaron y lo sacaron a la luz para todos sus lectores.
Escribir es algo curioso, nada llena más como vaciarte ante un papel y sentir que lo que escribes tiene sentido, pero es gratificante ver que otros encuentran también sentido a tus palabras y quieren compartirlo con los demás.

 

Supongo que quería que la primera entrada del año fuese especial, quería hablaros de esta revista, cuyas iniciativas me parecen geniales, y quería hablaros del arte de escribir, y de lo que este significa para mí. Quería compartir con vosotros pequeños momentos de literatura que creé a lo largo del 2014 y que me hicieron sentirme bien, para así, quizás con alguna de las frases sacaros una sonrisa, que es una  buena forma de empezar el 2015.
Texto en Literatura con Hª
* Todas las imágenes de este post han sido sacadas de Cuentos para el andén

EL PRIMER VERANO DE NUESTRAS VIDAS

14 años después de El príncipe de las mareas, Pat Conroy vuelve con una nueva historia capaz de conmover al lector, convirtiendo a Charleston, Carolina del Sur, en el centro del mundo

Por si no lo sabéis ya por diversas entradas como Los libros de mi infancia o Mientras haya esperanzas y recuerdos… ¡habrá poesía!, mi libro favorito por excelencia es El príncipe de las mareas; no sé exactamente porqué, supongo que porque me llegó al alma, porque me sentí identificada con varios de sus personajes… o porque me caló de forma inevitable la forma de narrar la historia de la familia Wingo, así como le enorme y triste belleza que impregna cada una de las páginas, desde el principio hasta el final de las mismas.
No es de extrañar, por tanto, que cuando, por pura casualidad y mientras buscaba información del autor, encontrase su nuevo libro bajo el nombre de El primer verano de nuestras vidas, me lo apuntase de inmediato en mi lista de regalos pendientes aprovechando que llegaba Navidad.
Y así es como cayó en mis manos la nueva obra de Pat Conroy.

Introducción

Para los que os hayáis leído El príncipe de las mareas la sinopsis del nuevo libro ya os traerá recuerdos del estilo de historia y personajes que en él os vais a encontrar: chicos problemáticos, con vidas familiares destrozadas a través de las cuales se podrán encontrar grandes diferencias sociales que, en más de una ocasión, marcarán el ritmo de la historia de una ciudad profundamente clasista y racista.

Todo empieza con Leo, que en el verano de 1969 con 18 años y a punto de empezar su último curso en el colegio que dirige su exigente, estricta y religiosa madre, se encuentra prácticamente recuperado del abismo en el que entró cuando encontró a su hermano Steve, adorado y querido por todos, muerto en la bañera tras haberse suicidado.
Sin embargo, antes de iniciar el curso y de que termine el verano todo cambiará cuando su madre le pide que ayude a los nuevos alumnos Sheba y Trevor, dos gemelos carismáticos, hijos de una madre alcohólica y un padre violento que los persigue allá donde vayan; Niles y Starla, unos huérfanos huraños que han huido de un centro tras otro; Molly y Chad, hijos de buenas y adineradas familias pertenecientes a la alta sociedad; e Ike, el hijo del primer entrenador negro del colegio. Leo será el núcleo de un círculo íntimo de estas variopintas y distintas amistades cuyos lazos durarán décadas y marcarán los acontecimientos del libro. La sinopsis define al extraño grupo diciendo: “Él será su salvación; ellos serán su vida”.
El estilo no ha cambiado por tanto: suicidios, alcohol, violencia, abusos y traumas infantiles con un profundo peso en el desarrollo de estos chicos, será lo que ponga el marco a una historia que, por supuesto, va mucho más allá que todo esto.

Los giros en el tiempo y el cambio de contexto también es algo que se repite pues en El príncipe de las mareas lo que marca la historia es que Tom tiene que viajar a Nueva York tras un nuevo intento de suicidio de su hermana gemela; será allí donde desgrane la historia de su familia a la psiquiatra de su hermana, creándose un giro entre el pasado que le cuenta a la psiquiatra y al presente que vive con ella y en esa ciudad tan distinta a Charleston.

Aquí el cambio en el tiempo y en el espacio proviene del viaje que hacen 20  años después de haberse conocido todos; cuando Sheba, convertida en una actriz famosa, vuelve a Charleston y les pide a todos que le ayuden a salvar a su hermano, desaparecido en San Francisco y del que del teme que esté enfermo y muriéndose de Sida al igual que todos sus amigos homosexuales, que ya han fallecido a causa de la enfermedad.
De esta forma, además del giro y cambio en el tiempo y el espacio, Pat Conroy traerá al lector la problemática del Sida de aquellos años.
La tercera parte del libro tendrá lugar otra vez en Charleston, al regreso de San Francisco, donde de nuevo tendrán que unirse para superar diversos desafíos de ese pasado que les ha marcado para el resto de sus vidas.

Los personajes

Leo como protagonista contará con una balanza con la que deberá jugar para poder equilibrarse: una madre demasiado estricta con el hijo que la queda  y un padre dulce y amable que hará de mejor amigo y apoyo fundamental para él. No siendo precisamente agraciado y conocido por tanto como El Sapo,  tras la muerte de su hermano el nuevo grupo de amigos y su sentido del humor, formarán su propia coraza para poder vivir consigo mismo y con el mundo que le rodea.

Sheba y Trevor son dos hermanos de extraordinaria belleza y cualidades artísticas, siempre juntos e inseparables, el pasado les persigue de la mano de su padre: abusador, controlador y violento, será el monstruo de sus pesadillas y de la pandilla, ya que en su obsesión no le gusta que sus hijos tengan contacto con el mundo, queriéndolos solo para ellos para así poder controlarles mejor.
Niles y Starla, dos huérfanos rebeldes y ariscos a los que la vida no les ha tratado bien provienen de la zona de las montañas de Carolina del Norte, lo que les convierte en lo más bajo de la sociedad, casi al mismo nivel que los negros en aquella época. Ambos huyen de allí a donde les mandan, incapaces de establecer lazos, buscando a su madre y a su abuela, a quienes detuvieron y llevaron a la cárcel, momento en el que los dos hermanos se quedaron solos.
Junto a ellos dos estará Betty, una chica de color del orfanato que Leo unirá a sus tropas. También estará Ike, hijo del entrenador negro del colegio y profundamente marcado por el odio racial de la época hacia su raza, lo que hará que no tenga simpatía hacia los blancos; cambiarse de instituto por el trabajo de su padre no le será fácil, pero la presencia de Leo, como cocapitán del equipo de su padre junto con él, unido al resto de la pandilla, hará del proceso algo más sencillo.
Por último estarán Molly y Chad, una pareja de la alta sociedad, expulsados de su antiguo colegio por posesión de drogas y admitidos en el que dirige la madre de Leo, lo que hará que también queden a su cargo para la nueva “integración” junto con la hermana de Chad, Fraser, una chica atlética y no físicamente atractiva, todo lo contrario que Molly, en una sociedad que, como bien indica Leo, prima la belleza.
La adaptación de estos chicos de la alta sociedad con huérfanos, “negros de la montaña” como les llaman a Niles y a Starla, un homosexual y gente de color hará que no todo sea siempre tan fácil, pues la educación inculcada por sus padres les marca impidiendo que acepten al resto con normalidad.
A pesar de todo los lazos que esto jóvenes crearán durarán décadas, siendo el modelo de amistad y lealtad que todo el mundo querría.
Opinión Final
A lo largo del libro se describe Charleston como la tierra soñada que todo el mundo debería visitar, se va perfilando la personalidad de cada uno de sus personajes y se va desenredando la trama que, de forma sencilla pero marcada por la complejidad de sus protagonistas, tendrán al lector pendiente de todo lo que les va pasando.
Es así como Pat Conroy consigue nuevamente saber entrelazar los hechos del pasado y del presente, creando con una narración sencilla y cercana que hace que el lector se encariñe con los personajes y con lo que les va ocurriendo. Solo tiene, bajo mi punto de vista, un falló en el guion grave que obviamente no os diré para no desvelaros nada, aunque podemos hablarlo en los comentarios; también deja algunas cosas en el tintero que no se explican, pero eso no le quita hierro a la trama ni hace que se vea menos deslucida o no se entienda.
Entretenida, profunda, tierna y con un trasfondo triste que hace que se empatice con los personajes Pat Conroy vuelve a mostrar las mayores y más grandes cualidades del ser humano, así como también las más viles; vuelve a traer la superación personal, el valor de la amistad y de los lazos familiares, así como la importancia de aceptar a todos por quienes son y no por como son.

A través de chicos distintos en raza, educación y posición social muestra como la unión es posible, y la unión hace la fuerza, incluso cuando las penalidades de cada uno cobran vida y nos asolan.

Me quedo con una frase que define a Leo, con el que empatizo bastante, y con la que estoy más que de acuerdo:
“La vida real es imposible para alguien que ha nacido con la capacidad de actuar”
Si he de ser sincera diré que como El Príncipe de las mareas no hay ningún libro y no lo habrá, pero eso no le quita valor a una obra que, sin duda, se ha hecho esperar más de lo necesario. Quizás había huellas que borrar, quizás era necesario que pasase tiempo entre la historia de Tom Wingo y la de Leo King para que sus mensajes, independientes pero similares, pudiesen calar en lo más hondo de cada uno de sus lectores.
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