Saurom Concierto Sueños Madrid

EL CONCIERTO DE SAUROM EN MADRID CELEBRA CON "SUEÑOS" XX AÑOS DENTRO DEL CÍRCULO JUGLAR

“ESTOY AQUÍ, EN TU CIUDAD, ACÉRCATE VOY A TOCAR, FABRICO SUEÑOS CON MI VOZ, REGALO SENTIMIENTOS EN CLAVE DE SOL”

No ha pasado apenas una semana y aun resuenan esas canciones en los corazones de todos los que estuvimos en la Riviera el pasado viernes, tres de junio, disfrutando del conciertazo que Saurom dio para todos los madrileños que tuvimos la suerte de escucharles.

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OPINIÓN PERSONAL SOBRE EL NUEVO DISCO DE SAUROM “SUEÑOS”

Hace casi dos años justos nos presentaron en concierto su disco Vida y hace una semana, por fin, pudimos volver a escuchar a estos juglares que, una vez más, vinieron repartiendo sueños, alegrías y buenas vibraciones de mano de sus instrumentos y voces… y no podía ser de otra manera, pues su nuevo disco así lo anunciaba ya con su título: Sueños; y aunque no puedo dejar de echar de menos a esos antiguos Saurom que tocaban El arquero del rey o Nostradamus, no deja de sorprenderme su enorme evolución y capacidad para seguir creando magia en todas y cada una sus canciones.

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IVÁN FERREIRO VOLVIÓ A LLEGAR Y A EMOCIONAR A SU PÚBLICO MADRILEÑO

El sábado, 29 de marzo, Iván Ferreiro llenó la sala La Riviera de Madrid, metiéndose al público en el bolsillo como solo pocos pueden hacerlo.

Lluviosa era la tarde en la que La Riviera abría sus puertas a las 19:30 a los fans que íbamos a ver cantar a Iván Ferrerio. Era una tarde gris pero el estado climático no se reflejaba para nada en el ánimo de las 1000 personas que, calculo, se reunieron allí el sábado pasado.
Yo iba con mi pareja y con una amiga y, aunque nos planteamos hacer cola, debido al mal tiempo, decidimos merendar tranquilamente y unirnos para la apertura de puertas. Así lo hicimos y no tuvimos problemas para situarnos cerca del escenario: en segunda fila que estábamos, lo más cerca que he estado nunca en un concierto.

Sobre las 20:30 la sala ya estaba bastante llena y se empezaba a notar el calor, pero aun así tuvimos que esperar hasta pasadas las 21:00, momento en el que Iván Ferreiro hizo su aparición para no parar de animar a la sala durante poco más de dos horas.

Empezó con una de sus últimas canciones, del nuevo disco Historia y cronología del mundo, Twin Peaks, seguida de una de las más antiguas, una de las que cantaba cuando aún estaba con Los Piratas, grupo por el que conocí a este gran artista; así cantó El equilibrio es imposible, canción intensa donde las haya.
Tras ellas y un “empezamos” inició definitivamente el concierto metiéndose de lleno a cantar otra de las canciones de su último disco, la de Pájaro Azul y todos los que estaban bajo el escenario la cantamos a coro. Volvió hacia atrás en el tiempo con la siguiente canción cuando cantó Abrázamede su primer disco en solitario Canciones para el tiempo y la distancia, para demostrar que este no pasa en sus letras, dejándolas intactas e intachables.
Algo curioso de estar casi en primera fila es que presencias algunos detalles que desde otra posición pasarían desapercibidos, como es que durante las cuatro primeras canciones se dejó a los que venían con el pase de prensa fotografiar y gravar a pie de escenario las actuaciones, aunque a partir de la 4ª canción (la de Abrázame) se les cortó el acceso y ni siquiera se les volvió a permitir sacar las cámaras cuando volvieron a su sitio: tras la valla que marcaba la separación en un metro entre el público y el escenario.
El concierto iba sobre ruedas, se tocaron varias canciones del último disco para hacer gala al nombre de la gira entre las que destacaría mis favoritas: El bosón de Higgs y, grande, muy grande, El fin de la eternidad donde Iván Ferreiro, sentado al piano y cantándola, seguro consiguió poner los pelos como escarpias a más de uno; conmigo lo consiguió sin ninguna duda.
A veces estaba tan cerca que, mientras cantaba y tú le seguías envuelta en la música y en la mágica letra que contienen la mayoría de sus canciones, fijaba en ti su mirada y todo era mucho más intenso, sintiendo la letra aún más profunda si es que era posible. Por tanto no se puede negar ni aunque se quisiera la cercanía de Iván Ferreiro con su público; se le ve en todo momento (cuando no está al piano) moviéndose por el escenario y dirigiendo su atención a todos los que conforman el concierto, haciendo que te sientas parte él, no un mero oyente.
Muy cercano también con los miembros de su grupo que ponen música a sus canciones, no los olvidaba mientras cantaba acercándose a ellos y dejaba vibrar la voz a la vez que ellos hacían vibrar sus instrumentos.
Lo mejor es que Iván no se corta, gesticulando e interpretando con gestos teatrales, pero naturales, las letras de sus canciones, se posicionaba ante nosotros como una figura que no tiene miedo de exteriorizar lo que siente cuando canta. Cogía algunas posturas que rozaban lo cómico, pero que solo podían hacerte ver que él es todo un artista, con mayúsculas. Solo un artista puede decir tanto con una postura o transmitir sentimiento con una estrofa.
Todos estábamos encantados, y a pesar del humo y las luces usadas que le daban mayor teatralidad a la actuación, se nota a la legua al verle subido sobre el escenario que no necesita de efectos para que brille con luz propia y para que sus fans se vuelquen de lleno en los versos que el poeta canta con naturalidad entre gestos que dan énfasis a los detalles, dejando que el tono de su voz, peculiar y que le caracteriza, llegase al alma de cada uno de los que estábamos allí viéndole.
Por supuesto se guardaba un par de ases bajo la manga para sorprendernos. La primera sorpresa de la noche llegó de mano de Eva Amaral, que se unió al escenario entre vítores y gritos de todos nosotros; como no podía ser menos cantaron a duo la famosa canción de Años 80, para el deleite de todos. Sonó de maravilla en directo y todos lamentamos que terminase y que Amaral tuviese que abandonar el escenario que había ocupado por unos minutos.
Pero el concierto seguía adelante, ya empezaban con el adelanto de siempre: se despiden para volver a salir, aunque esta vez desapareció el grupo entero y solo volvió Ferreiro que cantó él solo, sobre el escenario y sentado al piano dos de las grandes canciones que siempre marcarán su trayectoria profesional: M y Promesas que no valen nada.
Solo diré una cosa: IM-PRE-SIO-NAN-TE, las dos. La de M, dulce, lenta y melancólica, como solo puede serlo una historia de amor que termina mal; la voz de Ferreiro arañaba casi el interior de todos y más de una lágrima se escapó. Os dejó la grabación de la canción, la calidad visual no es muy buena, lo siento, y la verdad es que la pillé empezada porque la impresión de saber que la iba a cantar, las primeras notas al piano y los primeros versos de la canción no me dejaron reaccionar a tiempo. Aun con todo aquí está, lo comparto con vosotros como un momento único.
Cuando siguió con Promesas que no valen nada todos seguimos gritando emocionados y vitoreando la elección que hacía de entre todas sus canciones. Esta también la gravé, pero como sabía que era muy larga solo gravé la última parte que terminó enlazando con la canción Insurrección de El último de la fila,. Fue un placer también poderla escuchar en directo, oír al público cantar y darle forma a la canción y sentirte parte de la voz que cierra una de las mejores canciones que se han hecho.

Os cuelgo el vídeo también, solo es la última parte, pero merece la pena, eso desde luego.

Y así se llegó a la segunda sorpresa de la noche: Xoel López, con quien cantó la preciosa canción de Tierray la magnífica obra maestra musical Turnedo; esta última hay que decir que me desgañité cantándola, estaba muy emocionada, no sé cómo una canción puede decir tanto de la vida de una persona solo sumando versos… hay pocas canciones que lo logren, que sientas que te definen pero Turnedo es de esas canciones.
A partir de aquí ya se veía el final del concierto, se empezaba a vislumbrar el borde de la playa y se notaba que nadie del público quería encallar en ella y tener que desembarcar. La paz del piano cortado solo por la voz de Ferreiro había desaparecido y todos los miembros del grupo habían vuelto al escenario para terminar juntos lo que juntos habían empezado dos horas atrás.
Tras la marcha de Xoel tocó  dos canciones más: El Dormilón y Mi furia paranoica, y con ellas dio por terminado el concierto. Aquí os dejo el Setlist del mismo para que no os perdáis ni una de las canciones que cantó.
Sinceramente, y aun sabiendo que era un concierto de su último disco, me sobraron algunas del actual y eché en falta alguna de las canciones pasadas como la de Piensa en Frío, o la de S.P.N.B, que hubiese dado una mano por poder escucharlas en directo, al igual que la de Tan Fácil que, a pesar de ser de Los Piratas, es una de las canciones más especiales para mí. Por ponerme exigente también diré que me hubiese gustado la que daba nombre al disco de Canciones para el tiempo y la distancia, aunque no tanto como la de Extrema Pobreza. Pero bueno, no se puede tener todo porque realmente fue enormísimo el concierto desde el primer minuto hasta el final y lo único que los fans pudimos lamentar, aparte de echar quizás de menos alguna canción, es que se terminase.
La pasión que Iván Ferreiro transmite y que sabe despertar en su público es lo mejor de verle sobre el escenario, todo lo que comunica con sus letras, con su voz que se une al canto continuo de todos los fans.
Deja Ferreiro Madrid para seguir con su gira, pero ni por un momento olvidaremos todo lo que nos ha dejado a su paso. Igual que en El fin de la eternidad, terminó su actuación pero no su música, quedándose en el tiempo y en la distancia como siempre ha hecho porque Iván es esa luz, que mira, “viene hacía aquí, déjala entrar.”

* Todas las fotografías de este post, así como los vídeos, han sido tomadas por Lucía Berruga (L. B.)

CONCIERTAZO DE SAUROM EN MADRID: RESEÑA, OPINIONES Y FOTOGRAFÍAS DEL DIRECTO.

El sábado 8 de junio Saurom  llenó la Sala Caracol con la gira de su nuevo disco VIDA, con el que hicieron  a su público saltar, tener el puño en alto, disfrutar y emocionarse  durante más de dos horas y media. 

 
De Izquierda a derecha: Narci Lara, Raul Rueda, Miguel Franco y José Gallardo

El sábado pasado acudí a mi primer concierto de Saurom en la Sala Caracol, muy cerca de Embajadores, que abrió sus puertas a las 20:30 y quería contaros como fue la experiencia. La verdad es que iba con las expectativas altas puesto que el nuevo disco me había gustado bastante y me parecía muy adecuado para la época que España está viviendo: lleno de esperanza y buenas vibraciones para afrontar los malos momentos, lleno de vida como bien indica su nombre y, sobretodo, lleno de grandes emociones entremezcladas con buena música como en sus anteriores discos.

Miguel con José y Raul dándolo todo
No me defraudaron, de eso no hay duda, y me alegró mucho poder ir ya que desde que les escucho (en aquellos inicios en que aun se hacían llamar Saurom Landerth) en los que yo tenía apenas 15 años, les he ido siguiendo en sus avances y he podido ver como permanecía su esencia sin dejarla por el camino como les ha pasado a otros grupos. Aunque sí que es cierto que aquellas canciones casi incompresibles en lo que a la letra respecta del inicio como Regreso a las tierras medias o Nostradamus de su primer y segundo disco respectivamente, se han ido volviendo más claras, menos complejas y, en el fondo, más comerciales. No lo digo como crítica, me sigue encantando su música, pero sí que es cierto que se nota el cambio en lo que respecta a ese detalle.
Como ya sabréis este grupo español se mueven en el estilo de Juglar Metal: un conglomerado de música rock, folk y celta con letras basada en leyendas literarias, poemas, romances y cuentos tradicionales pero siempre con un trasfondo cultural y social que a veces se torna crítico. Una gran combinación que ha dado como resultado numerosas grandes y buenas canciones. Por eso se les esperaba con tantas ganas a estos juglares del metal que siempre traen consigo la magia y la fantasía de sus historias de otros tiempos hechas canciones actuales.
Dibujo de la portada Legado de Juglares hecho por mi en 2005
Iniciaron el concierto con “Nostradamus“, canción del disco Legado de Juglares sacado a la venta en 2004, lo cual me trajo muchos recuerdos de mi época de adolescente, de muchas personas con las que descubrí estas canciones y con las que compartí grandes momentos aunque ya no estén en mi vida. Creo que esa es la magia de la música, que vive siempre contigo pase el tiempo que pase y quizás eso mismo pensó todo el público pues esta gran canción consiguió levantar sin esfuerzo a todo sus seguidores sin excepción, pues es un tema con mucha fuerza y vitalidad. Fue fantástico escucharla en directo, la verdad. Siguieron con varios temas de más discos antes de empezar con las canciones de su disco Vida, el cual lo iniciaron con, si no me acuerdo mal, la “Leyenda de Gambrinus“, reflejo de una buena fiesta llena de vida y jolgorio.
Lo cierto es que la sala parecía quedarse pequeña para todos los que estábamos allí pegando saltos y desgañitándonos con sus canciones. Son un grupo que hace el concierto muy ameno, que le pone mucha pasión encima del escenario y que son cercanos con su público; ofrecen mucho espectáculo y los componentes del grupo no paran de moverse por el escenario dando brincos como verdaderos juglares mientras tocan las canciones.
Narci y José: violín y bajo fundiéndose en uno… Impresionantes 
No hay duda de que un directo de Saurom es un espectáculo lleno de alegría, con mucho color y lleno de luz que acompañan a la música, la cual, si ya es buena de por si, se convierte en todo un placer para el que la escucha. Desde la primera canción hasta la última estos juglares gaditanos demostraron que venían con ganas de fiesta y que querían un público que se moviese, bailase y cantase con ellos… obviamente lo consiguieron, porque está claro que cuando el que está en el escenario disfruta el que lo ve y acompaña también lo hace.
Durante toda la actuación se fueron intercalando temas de su último disco Vida como “El hada y la luna“, “Angeles“, “Initmos recuerdos” o “La poetisa” con algunos de sus trabajos anteriores, en especial de Juglar Metal y El guardián de las melodías perdidas: “La musa y el espíritu” o “Dioses eternos” del primero y del segundo “El Saltimbanqui” o “La ley de las hadas“. Por supuesto hubo muchos temas más de los discos, para los más interesados aquí os dejo el SetList, aunque en resumen deciros que tocaron 7 temas de Vida, 6 de Juglar Metal, 4 de El guardián de las melodías perdidas, 3 de Once Romances, y 2 de Legado de Juglares, Maryam y Sombras del Este.
Imagen del disco VIDA, canción Cambia el Mundo
Del disco de Vida destacar la canción de “Cambia el Mundo“, que me encanta y que habla de nuestra madre Tierra y de cómo cada uno de nosotros, con una pequeña acción y desde el respeto, podremos iniciar el gran cambio que necesitamos para encaminar nuestra vida. También destacar la canción de “La Noche de Halloween” a la que todos le pusimos mucho espíritu cuando cantábamos “esta noche voy contigo, quiero brindar junto a ti” alzando el brazo hacia el escenario.
De todas formas esta canción también es destacable porque el grupo tuvo el detalle de invitar a la ganadora del concurso de cover de esa canción, Alba Rico, al escenario para que la cantase con ellos y la verdad es que lo hizo bastante bien, quién sabe si un día no la veremos a ella sola encima de un escenario con su propio grupo.
Alba Rico en el Concierto de Saurom
Del resto de los temas tocados destacar “Dracum Nocte” y “El Arquero del Rey“, la primera me encanta pero las segunda me trajo grandes y agradables recuerdos de otros tiempos. También sonaron temas antiguos como “Mendigo” que no me esperaba que fuesen tocados y todos la cantamos acompañando a Miguel y sintiendo de verdad la perdida de ese fiel amigo animal.
También destacar “La batalla con los cueros de vino” donde Narci Lara sacó la gaita dándole luz propia a la canción con su maestría. La gaita es un instrumento realmente impresionante y capaz de alegrar el espíritu de quien lo oye y allí estuvimos todos con Don Quijote en sus batallas, contagiados por su locura y la de este magnífico grupo que te hace vivir todo lo que tocan.
José y Raúl
Respecto a nuestros juglares qué decir, que no pararon en todo momento, en especial José y Raúl que no dejaron de dar saltos y de moverse por el escenario con su bajo y guitarra por bandera, Miguel no dejaba de acercarse al público y de tocar las manos de aquellos que estaban en primera fila y Narci, cuya multitud de aptitudes musicales no dejaron de sorprenderme, cantaba, tocaba la guitarra, la flauta travesera, la gaita y el violín… un auténtico juglar sin duda. Pero por supuesto no olvidarnos de Antonio Ruiz al frente de la batería cuyas baquetas no pararon en ningún momento ni del magnífico Santi Carrasco al teclado para dar a las canciones su toque delicado y melódico.
Pero creo que lo que más me impresionó no fue la actuación o espectáculo, ni siquiera fue la música, fue la actitud que había entre ellos, muy cercana y amistosa que rebosaba cariño pues todo el tiempo se agrupaban y se juntaban, se abrazaban o se apoyaban los unos en los otros para compartir aquel momento, incluso con Santi y Antonio que estaban sentados con sus instrumentos y no podían moverse como Raúl, Narci, Miguel o José, estos se movían hacia ellos para que en ningún momento pasasen desapercibidos.
Narci, Miguel con José y Raúl

No hay duda de que las dos horas y media se nos pasaron volando y que nadie quería irse, pero había que terminar y para ello nuestros juglares cerraron con la canción de “Fiesta” de El Guardián de las melodías perdidas como penúltima canción y, cómo no, para cerrar el telón eligieron  “La Taberna” de Juglar Metal con la que todos bailamos hasta más no poder pues, ya lo dice la letra, no queríamos parar.

Pero como todo lo bueno se acaba para poder seguir disfrutando en la próxima ocasión el concierto terminó, así que solo me queda decir que gracias a estos grandes por regalarnos una noche tan mágica donde se demuestra que cuando se disfruta con lo que haces consigues que los demás disfruten de tu trabajo, y gracias por regalarnos una noche en la que lo pasamos en grande  junto a los grandes que nos trajeron su fantasía y su buena música a Madrid.
 
¡Hasta pronto juglares!
 
Todas las imágenes de este post, exceptuando la imagen de la canción “Cambia el Mundo” que ha sido obtenida de las fuentes de imágenes de Internet, han sido hechas por Lucía Berruga Sánchez.

ISMAEL SERRANO Y SUS CONCIERTOS

Crónica del pasado y expectativas para el futuro

Cinco días quedan para ese gran concierto en el Teatro Circo Price, los días de entresemana para llegar a ese fin de semana donde Ismael Serrano cantará, tocará y hablará para su público madrileño. El tiempo de espera para volverle a ver en directo no se ha hecho tan largo como en otras ocasiones: apenas un año y medio se ha hecho esperar para su siguiente gira ante un nuevo disco Todo empieza y todo acaba en ti. Lo cierto es que el concierto dado en Madrid el 8 y 9 de abril de 2011 ha dejado un gran recuerdo en todos sus espectadores, lo cual deja muy altas las expectativas para el siguiente que, en los días 10 y 11 de noviembre, volverá a hacer sonar las música en directo de este gran cantautor.

Bajo mi humilde opinión las expectativas están muy altas. En el último concierto pudimos disfrutar de más de tres horas de concierto donde hubo canciones, monólogos, risas e incluso alguna lagrimilla ya que muchos de los presentes se emocionaron durante distintos momentos de la actuación.
El pequeño teatro estaba lleno cuando el artista salió al escenario entre grandes vítores, su primera canción, haciendo homenaje a la canción “principal” de su disco Acuérdate de vivir fue Podría ser, que plasma la situación de paro general que se extiende por doquier y que está afectando a tantas personas y familias. En esta gira de su nuevo disco me surge la pregunta de sí iniciará con su primer single que da titulo al disco Todo empieza y acaba en ti, una bonita canción de amor, o si, por el contrario empezará con una de las canciones que ha creado para crear conciencia social ante la situación que estamos viviendo, como la de Despierta.

Lo cierto es que con su octavo trabajo se puede apreciar sin ninguna duda que el cantautor está haciendo una oda por el cambio social porque, como él mismo dice,  “ahora hay más razones que nunca para protestar”. Por eso me surgen dudas sobre qué canción elegirá para iniciar su concierto de Madrid; lo normal sería que la iniciase con la canción a la que más “bum” ha dado, pero si lo que él pretende con su disco es despertar las conciencias la de Despierta, para empezar con fuerza y despertar a su público, tampoco sería una mala opción. Habrá que esperar supongo.
El Teatro Circo Price esta vez también volverá a ser testigo de sus canciones, es un lugar muy apropiado para la música de Ismael, sin ser ni muy grande ni tener grandes excesos, es sencillo, como es él. La escenografía siempre es un clásico de los conciertos de Ismael, me preguntó que escenario prepará esta vez; en Acuerdate de vivir representaba el salón de su casa, lo que le dio mucho juego a la hora de cantar canciones como Mensaje en el contestador, e incluso para poder ir encaminando sus canciones que las introdujo con monólogos sobre sus vecinos que, en conjunto, tomaban sentido formando una gran historia que a más de uno nos arrancó una carcajada. En el fondo ir a un concierto de Ismael Serrano es como sumergirse en la lectura de un buen libro: las canciones fluyen entre los monólogos de manera unida, creándose una gran conexión entre lo que cuenta y lo que canta.
Es de esperar, por no decir que es obvio, que en este concierto sea su último disco el que se lleve la mayor parte del protagonismo, sin embargo, al igual que en la gira de Acuérdate de vivir estoy segura de que las canciones míticas, sus grandes viejas joyas, como Papá, cuéntame otra vez, Vértigo, Vine del Norte o La extraña pareja, no faltarán. En el último concierto tocó de seguido las tres canciones que más me tocan de sus discos anteriores: Ya ves, Fragilidad y Caperucita. Fue impresionante.

Creo que lo más asombroso de su actuación es la intensidad con la que canta, si en los discos ya emociona, en persona es otra historia, se vuelca en sus canciones. A veces se le nota cansado, incluso algo triste; como buen cantautor sus letras vienen de lo más hondo y yo creo que pone toda su alma al cantarlas, por lo cual no es normal que se agote e incluso se emocione con lo que canta.

 

Este nuevo disco que supone para Ismael “un nuevo ciclo musical” podría significar también un nuevo enfoque en lo que a sus conciertos se refiere ya que en él ha recopilado sus quince años de experiencia, una gran madurez  que ha dado lugar a canciones que son “muy íntimas” donde expone mucho de si mismo, más que en otros discos. Yo, sinceramente, le noto tan profundo como siempre, sincero y cargado de fuerza y delicadeza a la vez, en las canciones de su nuevo disco, aunque si que es notable esa madurez artística de la que el cantautor habla.

Pero en esta mirada hacia el interior que ha hecho de si mismo no ha faltado un espacio para la conciencia y el compromiso social. El mundo que le rodea ha vuelto a servirle de inspiración para sus temas y composiciones. Ismael ve lo que vemos todos, que el mundo vive “un momento crítico” ante el que no podemos ni debemos mantenernos inertes. Ismael asegura sorprenderse ante “el aguante de la gente y el sentimiento de resignación general”, por eso hace un llamamiento general con sus canciones porque cree que la sociedad no es “consciente de su potencial”.
Hay que decir que estas frases textuales no las he obtenido de ninguna entrevista, sino de buenos artículos que los medios publicaron cuando el nuevo disco vio la luz. Pero si que es cierto que se ve claramente en sus canciones esa necesidad que él ve en el mundo de levantarse y echar a andar hacia delante, canciones como Mi vida, no hay derecho de La memoria de los peces, Casandra de Sueños de un hombre despierto, El espejismo o Volveremos de Acuérdate de vivir son ejemplos de esta conciencia social en el que anima a dejar de estar inertes antes un mundo que se pudre debajo de nuestros pies.

Una vez, en una entrevista que le hice personalmente a raíz de su disco Sueños de un hombre despierto, en 2008, le pregunté que qué opinaba de la situación política del momento y me contestó hablando de mi canción favorita de ese disco: Si se callase el ruido, ya que “demanda un espacio de calma para poder reflexionar”. Me contestó que “vivimos en tiempos en los que, por lo general, se trata de generar unos miedos, un desencuentro, una crispación que muchas veces es generada desde ciertos sectores políticos que no tienen realmente un vocación de servicio al ciudadano sino que, realmente, el sembrar ese desencuentro, esa crispación responde al servicio de sus propios intereses que, por lo general, es acceder al poder”.

También le pregunté con qué soñaba despierto (refiriéndome obviamente al título que había elegido para su disco), y con ese espíritu infranqueable que él pone en sus canciones y en todo lo que dice me contestó que “ojala seamos capaces de poner en común sueños que, sin duda, son compartidos; la certeza de que ese mundo mejor con el muchos sueñan está realmente al alcance de nuestra mano, porque hay un cuestionamiento de la realidad que es más compartido de lo que creemos.” Está claro que su intención siempre ha sido hacer ver que lo que queremos, cambiar este mundo, está en todas las conciencias y que no estamos solos, que hemos de movernos para lograr la meta común que queremos.

 

 

Sin embargo he de hacer una crítica a este músico y es a los precios de las entradas de su último concierto. Sinceramente me sentí más que decepcionada cuando vi que las entradas más sencillas eran 26 euros y que las mejores eran 30. Es decir, que dos entradas en el mismo sitio donde estuve situada en el concierto anterior (que ya entonces se salían de madre costando los mejores asientos 26 euros) se me ponían, con gastos de gestión, en 67,50 euros, casi 70 euros. No hay que decir que me disgusté, pero ya no tanto por el hecho de que no pudiese permitírmelo, sino porque me defraudó bastante que un artista apreciado y valorado por su conciencia social, que se precia de ser un impulsor de esta conciencia y del movimiento social, se centre en la economía y suba los precios hasta un punto de que haya personas que no se lo hayan podido permitir.
Me defrauda y también cabrea bastante que prime el dinero y no el placer de que sus seguidores puedan ir a verle cantar sus canciones en los intereses de este artista que tanto apoya a la mala situación que vivimos actualmente y que tanta conciencia obrera tiene. En ese punto puedo decir: señor Ismael Serrano los obreros en la situación actual que vivimos (y fuera de ella) no podemos pagar casi 70 euros para ir acompañados a escucharle.
No quiero hablar de hipocresía porque sé que tiene que comer y que la subida del IVA ha afectado mucho a los precios, pero aun así sus entradas estaban a la venta antes de septiembre.  Además mi mejor ejemplo es otro concierto al que fui el año pasado, el de Nach, en el que además no solo cantó él sino que trajo otros muchos artistas como SFDK y ZPU y, entre ellos, también a Ismael Serrano, con el que había hecho una fusión de estilos componiendo la canción de Ellas. Pues bien, Nach, también considerado un cantante de conciencia y crítica social pero en el estilo musical del Rap, hizo un concierto donde la entrada estuvo a disposición del público por 15 euros, un precio mucho más asequible sin ninguna duda y que hizo que hubiese que cambiarse de local ya que la gente se lanzó a una compra masiva y en seguida se quedaron sin entradas. El año pasado ya Ismael no consiguió llenar el segundo día la totalidad del teatro, o por lo menos este no se veía para nada completo, creo que no es necesario decir porqué.

En el blog de un amigo suyo, también músico, Manuel Cuesta, dice que Ismael “suele arrojar coherencia y brillantez a este duro oficio”. No quiero ser excesivamente crítica con este punto, pero ojala que el cantautor favorito de muchos, con el que hemos crecido a lo largo de 15 años, y que hace que cada vez que saca un disco al mercado sea un día importante para la canción de autor, tenga un poco más de coherencia en su próximo concierto, ya que brillantez no le falta.

 

Para no terminar con este tema quiero compartir con vosotros la última pregunta que le hice en mi entrevista de 2008 y que me parece muy significativa y apropiada para terminar este post:
¿Cree que todos soñamos despierto?
“Creo que lo que define al ser humano es eso. A pesar de que a veces creamos que vivimos sumidos en el aletargo es porque vivimos, en contradicción con esa esencia natural que tenemos de animales sociales en contacto permanente unos con otros, con esa capacidad de empatizar con lo que le ocurre al prójimo, con esa capacidad de emocionarnos ante la lucha, la tragedia ajena. Eso es lo que realmente nos define, nuestra capacidad para soñar, la ambición de mejorar nuestro entorno, no solamente para nosotros sino para los que nos rodean.”
No hay duda de que este hombre es grande.

*Todas las imágenes de este post, exceptuando la del concierto en el que salen Ismael Serrano y Nach que fue tomada por Lucía Berruga Sánchez, están sacadas de las fuentes de imágenes de internet.