Portada Canciones sobre música

ESAS CANCIONES QUE HABLAN DE MÚSICA…

Hoy vengo a escribir sobre dos canciones que hablan de la música y que en si mismas no tienen nada que ver: ni en estilo, ni en género, ni en ritmo… pero ambas, con el mismo tema grabado a fuego en sus letras, son capaces de transmitirte lo más puro de la música… a través de ella misma.Épocas completamente distintas (cada una está situada en un siglo diferente) marcan los dos temas, el primero de los cuales es ‘Vivo por ella’, cantada por Andrea Bocelli y Marta Sánchez que nos viene acompañando desde 1996 con su género Ópera-pop.

‘Vivo por ella’ es una oda completa, de principio a fin, a la música como una de las artes más antiguas que nos acompaña en los mejores y peores momentos de nuestra vida. En este tema se refleja a la perfección cómo la música es la musa que nos arropa en todo momento de forma cálida, aunque haya veces que pueda hacerte daño, pero siempre de forma dulce: “Vivo por ella que me da todo el afecto que le sale; a veces pega de verdad pero es un puño que no duele”.

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NACH UTILIZA SU POESÍA DE GUERRA PARA HABLAR DE ESPAÑA

 

A  veces creo que me gusta todo tipo de música, creo que podría oír cualquier tema siempre y cuando tuviese algo que decir sobre el mundo que nos rodea. Nach lo consigue, lo ha hecho y lo sigue haciendo desde que empecé a escucharle con apenas 16 años; sus letras mueven el mundo y describen la realidad con una fuerza pasmosa y un bisturí tan fino que podría desmenuzar el alma de cualquiera en los minutos que dura uno de sus temas. Con A través de mi, su séptimo disco (octavo, si contamos por separado ‘Ars Magna’ y ‘Miradas’), el artista español del rap por excelencia, bajo mi humilde opinión, vuelve al ruedo de la música como siempre lo hace: puro y duro, que ya viene diciendo en voz alta desde la  primera canción del disco que está de nuevo en marcha, listo para volver a rapear y decir lo que tiene dentro sin que le importe quien opine lo contrario.

Empieza con su tema Leyenda, y lo hace suave, con los latidos de un corazón acompañados de una melodía instrumental que va subiendo a medida que pasan los segundos, haciendo que suba progresivamente el ritmo y que la letra vaya cogiendo cada vez más intensidad. El mensaje que lanza en el single es un eco de lo que vamos a escuchar a lo largo del disco: la lucha constante por seguir ahí, trabajando duro en la ambivalencia de la luz y las tinieblas que tiene dentro y que plasma en cada una de sus frases; ambivalencia que todos poseemos y que hace que mueva masas.

Pero si escribo este post es por dos de las canciones que se presentan en el disco: Adiós España y Poesía de Guerra, dos temas para hablar de este país nuestro que está roto desde los cimientos, porque el gobierno que tenemos los ha destruido. Por eso Nach pone la mayor carga crítica y social del disco en estos dos temas, dando voz a tantos españoles que estamos en una situación precaria, subidos sobre la cuerda floja y a merced de lo que los caprichosos vientos del gobierno quieran… sumergidos en una sociedad  que no tiene ni voz ni voto sobre su futuro (ahora encima silenciado por la ley), llega Nach a decir claro como el agua y con toda la fuerza que la música trae consigo, lo que se nos ha y está quitando: oportunidades.

Adiós España es el tercer título de su nuevo disco y el nombre ya lo dice todo pues viene a remarcar que estamos ante un tema  que denuncia la situación que se vive desde hace años en nuestro país: todos esos jóvenes (y no tan jóvenes) que tienen que abandonar su casa y su familia para buscarse la vida fuera. El tema no es una canción de lástima, sino un aliento hacia todos aquellos que se ven en situaciones precarias, sin oportunidades profesionales, con trabajos poco cualificados y sueldos bajos para que se marchen de un país que está más muerto que vivo:
Adiós España, no llores por mí.  
Sé que aquí ya no puedo vivir,me echasteis por fin. 
Adiós España, me largo de aquí.

 

Te has convertido en un desierto, es imposible vivir así.

 

Adiós España, me despido de ti, ya solo quedan medio muertos

 

Es incierto mi futuro aquí

Enfocado sobre todo a los estudiantes que terminan sus carreras, que tienen un máster y que no tienen trabajo de aquello en lo que tanto tiempo y esfuerzo han invertido, con sus voces grabadas al inicio y al final de la canción, dando voz a tantos que están (estamos) en la misma situación. Por supuesto la canción no deja de lado el cómo se ha llegado a este punto, plasmando esa sensación  general de que se ha jugado con nosotros:
Fuimos juguetes del desfalco, nos dejaron mancos
Robando nuestros billetes salvando a los bancos.

 

Y ahora ¿quién pinta de blanco el futuro? ¿Quién lo intenta? 

 

Si con 600 euros no salen las cuentas.

 

Hay dos opciones, largarse a tientas 
o mientras ver si papá te alimenta hasta los 50
Pero hay algo que Nach también deja muy claro, y es que, ante todo, debemos mirarnos al espejo y señalarnos con el dedo para darnos cuenta de que debemos levantarnos y dejar de darle importancia a aquello que no lo tiene y que no determina la vida de las personas:
Junto a Nach está el alicantino Tron Dosh, que también nos pone de vuelta hacia el espejo con sus rimas:
Porque no existe nación. Porque la acción es deserción. Vamos y pecamos de demasiados brazos cruzados, ¿no?
Sin duda Adiós España es una canción con fuerza para darle voz a una de tantas problemáticas que tiene nuestro país, como es el hecho de que el futuro sea tan incierto que esté obligando a sus jóvenes, a su propio futuro, a irse fuera en busca de las oportunidades que aquí nadie puede ni quiere ofrecerles.
En Poesía de Guerra Nach vuelve a la carga, esta vez iniciándola con declaraciones de personajes públicos como Alberto Garzón (diputado de Izquierda Unida), que ya van calentando lo que va a ser el resto de la letra: una crítica activa contra el gobierno y contra las situaciones que vivimos en España, una crítica contra la sociedad y su inactividad. Lo que está claro es que, desde el primer momento, deja claro sus intenciones de escarbar hasta lo más profundo:  “Van a llamarme demagogo por deciros lo que pienso, por ofender a algún bobo con este discurso tenso. Estos versos se derraman y nadan en rabia  para dejaros sin palabras, como el libro de esta patria agria, llena de parias y chorizos de gestos postizos,  de corrupción que nos cae como granizo“.
Una canción que profetiza el mañana que tendremos si no conseguimos romper con la gran boa constrictor que tenemos encima, cada vez más grande y más fuerte. Una canción que llama al despertar y a la necesidad de reaccionar ante lo que sucede a pesar de ser gente corriente; es necesario salir de la narcolepsia que nos convierte en esa masa no pensante y poder decir lo que pensamos y ser consecuente con lo que sabemos que está bien y que está mal:
Qué puedo decir, solo soy gente corriente, 
otro que aprieta los dientes cuando habla el presidente. 
Seré consecuente a lo que dicta mi conciencia, 
si entre Franco o Rajoy hoy no hay tanta diferencia: 
sueldos en la indigencia, impuestos que se elevan… 
pocos que se enteran, ojean las memorias de Belén Esteban” 
Como dice en su canción “Hace falta más pasión y menos controversia, hace falta más acción y menos rezos en la Iglesia” para lograr la fuerza que necesitamos para ir contra aquellos que nos roban el pan, contra aquellos que echan sal en nuestras heridas, contra aquellos que hablan para extender el mal y que,a demás, escapan de los tribunales.
Nach tiene para todos y no deja ningún tema sin tocar en su canción sobre nuestra falsa democracia: “Busca en esta democracia veras que no habrá bonanza y que tras el nombre de Aguirre no habrá esperanza“. Por supuesto la inmigración y el fascismo sobre el mismo también forma parte de su canción, haciendo una crítica potente sobre cómo se les echa la culpa a la gente que, por necesidad, se mueve en busca de oportunidades, en vez de asumir sus propias responsabilidades políticas:
Vi a Europa maltrecha, no son sospechas, 
mientras empresas financien partidos la trampa está hecha. 
Conocen soluciones pero no quieren decirlo, 
supondría perder su poder, no van a permitirlo. 
Es el peligro del fascismo en cada nación, 
salen con traje y con corbata en tu televisión, 
culpan a la inmigración de profanar su Edén; 
ahora Hitler se llama Geert Wilders y Marine Le Pen
Fuerza y pasión en dos canciones que sirven para ponerles los puntos sobre las íes a todo lo que estamos viviendo. Nach se luce una vez más con su poesía de guerra, con sus rimas y su capacidad para desgranar los pensamientos de tantos uniéndolos en una sola voz. Único como siempre, quería destacar estas dos canciones de su nuevo disco, como aquellas declaraciones que necesitamos ahora que estamos, literalmente y por ley, amordazados; pero aún no estamos muertos, ni cansados de luchar, y seguiremos encontrando las formas de seguir manifestando los derechos que nos corresponden, apoyados en lo que haga falta y siempre con los himnos y la música como bandera, para darle alas al mensaje.

* Todas las imágenes de este post han sido obtenidas de las fuentes de Imágenes de Internet

EL PODER DE LAS CANCIONES: PORQUE TAMBIÉN ES POSIBLE LEER LA MÚSICA

En el Matadero de Madrid tiene lugar desde el pasado 29 de enero y hasta el 4 de octubre una de las exposiciones gratuitas más particulares que hasta ahora he visitado. Bajo el nombre de “El poder de las canciones” se exponen 60 temas musicales del pop del siglo XX, 60 temas que representaron un momento de cambios culturales, 60 canciones para hablar de cambios movimientos sociales y artísticos que marcaron un hito en la historia de la música.

La rememoración que se presenta en La Casa del Lector del Matadero, trae al presente las 60 canciones más representativas de la cultura pop del siglo XX, con temas cargados de significado y delatores del período en el que nacieron. Con unas escaleras de un rojo intenso (como un símil de la famosa alfombra roja) se abre la exposición a nuestros pies, para traer a su público el recuerdo nítido de otra época. Pocas cosas traen el recuerdo de una forma tan clara como con una canción, la cual activa nuestra memoria y nos hace retroceder a un instante concreto que permanece más o menos escondido, pero no olvidado.

Así pues esta exposición trae al espectador a 60 iconos (entre ellos 10 españoles) que trascendieron y revolucionaron, a pequeña o a gran escala, la música popular de su tiempo. A través de diferentes pasillos los encontramos: desde la simplicidad de textos inmediatos y poderos, hasta la profundidad de composiciones con carácter de manifiestos; entre la reflexión personal y el compromiso social, aferrándose al detallismo narrativo o al simbolismo poético, y desde un activismo político o una provocadora perversión conceptual, nacieron vibrantes himnos generacionales que todavía hoy perduran en el imaginario colectivo.

Tras subir por las escaleras rojas, como haciendo el paseo hacia la fama, nos encontramos una sucesión de pasillos con todas las canciones abriéndose ante nosotros de una forma muy particular: un especie de libro abierto, con la imagen del cantante o grupo en el exterior (tipo portada), y en el interior unos cascos para escuchar la canción y la explicación de lo que significó esta para su época o para la cultura musical del momento, presentando además la letra completa de la canción que se escucha, tanto en español como en inglés, y resaltando en la parte interior de la “portada” el estribillo o estrofa más significativa de la canción.
Es así como, de primeras, nos topamos con Abba y con Nirvana, con Dancing Queen (1976) y Smells like teen spirit (1991), respectivamente.
Con Dancing Queen de Abba (que curiosamente tenían puesta la versión en español), se nos presenta el tema  para abrir la exposición como la banda sonora de las mejores celebraciones de nuestras vidas, mediante un ritmo sensacional que merece ser bailado. Sin duda un triunfo universal.

Sin embargo yo me quedo con la de Nirvana, Smells like teen spirit como reflejo de un himno generacional que, accidentalmente, Cobain lo hizo suyo como el eslogan perfecto para un manifiesto contra  la apatía juvenil. Con frases crípticas tomadas de las páginas de su diario y un reconocido plagio a los Pixies, la canción corrió como la pólvora vía MTV con un vídeo-motín que se convirtió en espejo en el que distorsionarse. Grande, enorme y perfecta para abrir boca a todas las demás canciones.

Obviamente es imposible ponerlas todas, por eso solo haré una selección de las que son, bajo mi punto de vista, las más significativas.

Es por ello que las que más destacarían, a parte de las dos ya mencionadas que abren la exposición, son What´s going on (1971) de Marvin Gaye, una canción de amor sincera y simple, ingenua pero emocionante que retrata proclamas de pacifismo y hermandad con el telón de la guerra de Vietnam de fondo. Una garganta serena lanzando al viento la crónica de un tiempo incierto.

También, como no, al gran Bob Marley con su tema Get up, stand up de 1973 canción que, a través de la hipnótica cadencia jamaicana, lanza octavillas sin fecha de caducidad. Una llamada que cuestiona credos e incita a la lucha en pos de la dignidad y la solidaridad universal. La rubrican y cantan Marley y Tosh y sirvió de epitafio para el primero: fue la canción final de su último concierto en 1980, previo a su fallecimiento a los 36 años. El mensaje aún palpita.
En la ruta también nos encontramos con Purple Haze (1967) de Jimi Hendrix, una canción con un texto inspirado en un sueño que admite cualquier tipo de interpretación aunque la única certeza que queda clara es que es uno de los más imaginativos, definitorios y monstruosos desarrollos de la guitarra eléctrica digitalizados por el genio de Seattle. Con la “niebla purpura” las cosas no parecían ser de la misma manera… y no lo fueron.

Con los Rolling Stones escuchamos su tema de 1965: (I can´t get no) Satisfaction, a través de la cual los bad boys del pop británico enfocaron el malestar juvenil de unos años sesenta en imparable erupción de revoluciones para todos los gustos y colores. No, no conseguían satisfacción (aunque lo intentaban), pero supieron vender su inconformismo a través de uno de los riffs de guitarra más sencillos y reconocibles de la historia del rock, con un Mick Jagger lascivo y descarado en su modulación.

Avanzando por los distintos pasillos encontramos la canción de “Heroes”, tema que vio la luz de mano de David Bowie en 1977, cuando Berlín no se acababa nunca. Las comillas del título ironizan mientras un romance furtivo entre Tony Viconti, el productor, y Antonia Maab, la corista, desemboca en un réquiem por la supervivencia del individuo frente a un mundo apabullante, cerca del Muro como hielo que quema, donde, como citaba el texto que coronaba la canción “Todos podemos ser estrellas. Todos podemos ser Héroes. Solo por un día”.
Con My generation de 1965 de The who llegó el Punk (o lo intentó) rápido, claro y enfadado. Con el blues en el retrovisor y el molde beat en la cartera, Pete Townshend configuró uno de los gritos de rebelión juvenil más incandescentes y orgullosos de la historia de la música. La definitiva prestación vocal -que incluyó un tartamudeo accidental, después premeditado- de un Roger Daltrey, cool y desafiante, punteaba un texto que exigía para la nueva generación su lugar en una sociedad distinta, renovada: el caos eléctrico final auguraba futuros gritos de guerra.
En 1970 John Lennon lanzó God, frontal, catártico y polémico con Yoko Ono y la Plastic Ono como pilares; estando aún a medio camino en su recomposición tras el naufragio de los Beatles (que también tienen un espacio en la exposición). El piano de Billy Preston guía un medio tiempo que resuena a blues y góspel y que cuestiona, desde su inicio, el poder de las creencias dominantes. El sueño (colectivo) ya se había terminado y Lennon no buscaba refugio ni en la Biblia ni en Dylan, ni en Buda ni en Jesucristo: fin de la magia. El futuro estaba dentro de él.
Más adelante, en 1978, Gloria Gaynor, tras nueve meses de hospital por un resbalón en escena y superar el fallecimiento de su madre, hizo que la música disco brillara de nuevo y para siempre con I will survive, el culmen del renacimiento físico y espiritual tras el abandono amoroso que sufrió. Convertida por la club culture neoyorquina en epinicio de la lucha contra el sida, “I Will survive” trasciende el delirio camp y su propio eslogan: <>, proclamando la reafirmación femenina y convirtiéndose en el himno gay por antonomasia.
En el ámbito internacional termino con The Clash, que lanzó London Calling en 1979. Una canción que reflejaba el apocalipsis social del momento: accidentes nucleares, violencia policial, inundaciones…. Mick Jones y Joe Strummer le ponen banda sonora a un Londres distópico con motores congelados y zombis, con el punk convertido en moneda de cambio y la rabia sin mitigar. Un incendio de percusión marcial (Topper Headon), zumbidos de genética jamaicana (el superbajo de Paul Simonon),  voz de rock’n’roll mutante (Strummer) y la urticaria eléctrica de las seis cuerdas de Jones. Paranoia, resistencia y chulería para decir bien alto <>.
En el panorama español destaco a dos de los diez que presenta la exposición. El primero de ellos es uno de los grandes: Serrat, que en 1971 escribió las canciones del álbum Mediterráneo en la Calella de Palafrugell, mirando al mar que baña Algeciras y Estambul; entre ellas está la que da título al disco y que se convirtió en la pieza más universal de su repertorio. Es la más certera descripción de una existencia insumisa, libre y en contacto con la naturaleza lo que hace que, su evocadora y perfecta poesía, se conviertan en la más preciosa declaración de amor a la vida jamás cantada en castellano. Absoluta obra maestra.
El segundo tema español a destacar es Bailando, de Alaska y los Pegamoides, una moderna banda sonora del ritmo funk y esencia post-funk para el verano de 1982. El “Cuba” de los Gibson Brothers inspiró este himno hedonista rebosante de ritmo tropical. Frívolo pastiche con estilo, lleno de ingenio pegamoide, e insignia de una época movida con el sello personal de cinco talentos precoces con fuertes personalidades  que, finalmente, fueron incompatibles: Olvido Gara, Carlos Berlanga, Nacho Canut, Ana Curra y Eduardo Benavente. Gran éxito.
Una exposición perfecta para leer, escuchar y comprender 60 momentos musicales que tuvieron un peso social y cultural importante. Así el público puede leer sobre la explosión musical que marcó épocas y movimientos sociales, mientras escucha los distintos temas; no es de extrañar que hubiese varias personas a la vez visitando la exposición y paseando por los diferentes pasillos, escuchando los vibrantes himnos generacionales que todavía hoy perduran en el imaginario colectivo.
Si podéis no faltéis, es una exhibición fascinante, para leer y escuchar la música de los grandes compositores del pop, del rock y del soul que se convirtieron en los nuevos trovadores de la época moderna y en espejo y modelo para que las siguientes generaciones continuasen profundizando en el ambicioso empeño de intentar explicar la vida a través del efecto instantáneo de una canción.
* Todas las imágenes de este post excepto la de Nirvana, David Bowie y The Cash, que han sido sacadas de las fuentes de imágenes de Internet, han sido tomadas por Lucía Berruga (L.B.)
la llamada ismael serrano cambio social

LA LLAMADA: ISMAEL SERRANO HABLA DE UNIÓN, DE REBELDÍA Y DE CAMBIO SOCIAL

Ayer hizo un mes desde que se sacó a la venta el nuevo álbum de Ismael Serrano, La llamada, un disco más reivindicativo y rebelde que pretende llamar la atención sobre el mundo en el vivimos, diciendo que estamos vivos y que en nuestra mano está el poder cambiar las cosas.

Con nuevos ritmos entre los que se cuentan tambores batá y bongó, bachatas traídas del mediterráneo, son del Caribe y sambas se pretende convertir la tristeza en cambio social. Por supuesto, y siempre sin perder su inestimable guitarra, la voz de Ismael Serrano nos llega cargada de esperanza con un racimo de canciones donde el mensaje es claro: basta de lamentos, es hora de levantar la cabeza y de alzar la mirada.

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AMARAL UNE SU VOZ A LA SOCIEDAD PARA DECIR LO QUE TANTOS PENSAMOS

Decir que Amaral “lo ha vuelto a hacer” no sería algo justo para este gran dúo que me encanta, porque su música siempre me ha llegado hasta el fondo del espinazo. Sin embargo no es que haya hecho un temazo que pase a la historia por su calidad musical o por una complejidad en las letras que asombre hasta el menos espabilado… no, si el nuevo single del dúo pasa a la historia es porque basada en la sencillez, pero clara como el agua, se ha creado Ratonera, levantando ampollas como solo la música puede hacerlo, ampollas de realidad, ampollas de la situación que la política sitúa sobre nuestras cabezas como la tormenta a punto de estallar sobre ellas, levantando las ampollas de aquellas heridas que cicatrizan una y otra vez sobre la piel y que nunca cierran del todo, abiertas sin parar por la falsa democracia, por la falsa libertad.

Iniciando con “No sé ni cómo duermes por las noches, estúpido farsante, si mientes más que hablas” y las imágenes de los políticos internacionales pero, especialmente, los más conocidos de la vida pública española golpeados y llenos de heridas físicas, se nota que la canción llega pidiendo guerra, como un reflejo de la que se está librando en las calles: pacífica (en la mayoría de los casos) pero haciendo el ruido suficiente para que se nos escuche.

Ratonera ayuda a poner voz al movimiento que se ha iniciado hace tanto, con un mensaje más que llamativo, el videoclip muestra la antítesis de lo que se canta, con viñetas y texto donde se puede ver, en clave de humor y satirizando, a la clase dirigente con todo tipo de problemas que, obviamente, en realidad no les afectan en absoluto, pues son esos problemas sociales que ellos mismos deberían ayudar a resolver. Así, de mano del montador e ilustrador Alberto González Vázquez, se ha creado una obra maestra visual donde casi la voz de Amaral queda casi relegado a un segundo plano, donde cuesta fijarse en lo que dice, al menos la primera vez que se ve, inmersos en las imágenes y mensajes del vídeo:
Políticos como inmigrantes ilegales, indigentes, víctimas de las drogas, de la violencia doméstica, de las enfermedades, de la falta de educación escolar… o como manifestantes retenidos por las fuerzas de la seguridad del Estado. Todo ello con mensajes como “Desde 2007 más de 10.000 han sido desahuciados de sus viviendas“, “El 78% de los políticos son analfabetos“, “De los 350 diputados que iniciaron la pasada legislatura solo la completaron 74… el resto fue víctima del Dengue, la desnutrición y el SIDA“, “La maldita heroína ha diezmado las cámaras de representantes de medio mundo” o “Un 38 % de los políticos duerme en la calle (…) y un 58% no puede abandonar el hogar paterno.
Por supuesto no se puede dejar la clave de humor de lado con versos como “1 de cada 2 ha sido atacado por un gremlin“, “3 de cada 4 alcaldes adoran a Lucifer” o “Un 56% ha jurado su cargo en nombre de Satán“.
Brutal, directo y sorprendente para una sociedad que aunque no está falta de ella, no le viene mal una segunda voz que le apoye y haga eco de la situación que tantas familias, jóvenes y adultos viven cada día.
Ojalá sintieras el miedo que generas. Ojalá que lo sintieras.
Puedes intentar que te perdone Dios, no lo haré yo.”
Un pensamiento que tantos tenemos en mente y que marca lo que debe ser el final de una era de corrupción, de podredumbre política y de ignorancia hacia los problemas que viven “otros”.
Estamos en el momento del cambio, tarde o temprano llegará, para bien o para mal pero llegará, así que solo queda decirle a la clase política, lo que, de una forma o de otra, ya se está gritando a pleno pulmón en todas las plazas: tiembla, tiembla, que tu final se acerca. Oh! tiembla, tiembla, el péndulo corto la cuerda y se rompió la rueca.
* Todas las imágenes de este post han sido obtenidas del vídeclip de Ratonera.

CAFÉ ANATOLIA… MÚSICA TURCA PARA RELAJAR EL ESPÍRITU

Cultura en forma musical

Los que lo hayáis leído recordareis que hace unos meses estuve en la especial ciudad de Estambul, pero para los que no, aquí os vuelvo a dejar el post que hice sobre esta preciosa ciudad turca que tan enamorada me tiene y que tan fácilmente conquista el corazón de todo aquel que la pasea.

Fue allí, en el mercado por el que paseamos el último día, situado tras la zona de la Mezquita Azul donde encontramos una tienda que vendía música turca; desde la calle del mercado se oía la música que tenía puesta, una música muy especial que en seguida me atrajo a mí y a mi familia por su ritmo, su calidez, su forma de expresar sentimiento sin letra… pues era toda instrumental, y yo creo que es precisamente este tipo de música la que más fácilmente puede llegar al alma del que la escucha. Decidimos comprar el CD que sonaba y así fue como calló en nuestra manos uno de los discos que Café Anatolia ha ido sacando a lo largo de los pasados años.

 

La verdad es que me encantaría poder contaros algo de su historia, cómo surgió, de dónde viene… pero no he encontrado nada (excepto su página de Facebook donde podréis hallar muchos de sus temas), así que en su lugar os pongo varios de sus temas que a mí, personalmente, me encantan y así, para variar, os pongo un post cortito, en el que el disfrute está en el sentido del oído y no tanto en el de la vista, aunque ya que estoy os he puesto un par de imágenes de Estambul y Kapadokya, dos lugares mágicos de Turquía que es obligatorio visitar, en especial esta última, que es como entrar en un cuento de hadas y que, precisamente, es una región histórica de Anatolia Central, por lo que supongo que algún tipo de relación tendrá con esta magnifica recopilación de música instrumental.

 

Sin más dilación aquí os dejo una selección de mis temas preferidos, espero que lo disfrutéis 🙂
The Voilent Coloured Mountains

Gülümcan

Yalnizim

Elipse

Eklemedir Koca Konak, que aunque es de otro disco (del de Yedi Karanfil) Café Anatolia lo recoge como una de las más hermosas canciones porque lo es.

Y por último, pero no por ello menos importante, Aldirma Gvnl


Y esto es todo, si queréis escuchar más canciones entrad en su página de Facebook que os he puesto más arriba o buscad en YouTube Café Anatolia, donde hasta tenéis algunos discos completos.
Espero que os haya gustado este estilo musical tanto como me gustó a mi cuando lo descubrí.

* Todas las imágenes de este post han sido obtenidas de las fuentes de imágenes de Internet.

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LAS DROGAS Y SU MENSAJE OCULTO EN LA MÚSICA

Las luces de la calle te hacen daño cuando sales porque tu mundo es otro mucho más oscuro. 
Déjalo ya, sabes que nunca has ido a Venus en un barco… Quieres flotar pero lo único que haces es hundirte
Barco a Venus. Mecano

La humanidad siempre ha buscado formas de expresarse a través de cualquier medio  que tuviese entre las manos y con la creación de la música consiguió un vehículo que todo el mundo, desde cualquier cultura, ha utilizado para expresar las vivencias y sentimientos. A lo largo de la Historia la música ha ido retratando los perfiles de las personas y de las situaciones que se han ido viviendo, diciendo de manera explícita lo que pasaba en el mundo o camuflando en sus letras mensajes que estaba prohibido decir en voz alta… convirtiendo a las canciones en una forma de explicar y contar las realidades sociales.

Un tema tabú y muy utilizado en la música, especialmente de rock y pop fue el tema de las drogas y hoy, en este post quiero citar a algunos cantantes y grupos que usaron este tema que hoy en día, se sigue oyendo a veces de forma clara y otras veces prestando mucha atención porque, como ya es conocido, la relaciones de las drogas es muy similar a una relación de amor, de amor odio, pero de amor al fin y al cabo y muchos cantantes han usado este amor-odio para hablar de cómo afecta la droga a la vida de las personas.

A continuación os pongo una selección de canciones, consciente de que me dejaré muchas en el tintero, en el que intentaré abarcar varios géneros y varias épocas. Seguro que muchos conocéis la mayoría pero espero que si conocéis alguna más que os parezca necesario incluir y contribuir a esta selección comentéis ya que toda aportación será más que bienvenida.
Por empezar por orden de antigüedad destacar el grupo Leño, cuyo primer disco se publicó en 1979 y se tituló con el nombre del grupo. En él que se incluyó la canción El tren, una amarga metáfora del submundo de la droga que dice así: “Sube a mi tren azul, su dulce chimenea te puede dar algo que hace tiempo buscas tú; si controlas tu viaje serás feliz.”
La droga se presenta aquí como un medio de transporte, como una forma de viajar obviamente a un lugar dulce pero peligroso que se ha de controlar para no acabarlo mal. Utilizar la metáfora de la droga como un medio para “viajar” es un recurso que también utilizó Miguel Ríos cuando introdujo Un caballo llamado muerte en su disco Los viejos rockeros nunca mueren también en 1979,  lo único que el medio de transporte era un caballo, mucho más simbólico aun que un tren, pues el caballo es precisamente el nombre que se le da a la heroína.
Una metáfora áspera y triste que muestra un lado de las drogas mucho más oscuro que la canción de Leño:
“No montes ese caballo “pa” pasar de la verdad,
mira que su nombre es muerte y que te enganchará.
Es imposible domarlo, desconoce la amistad,
es un caballo en la sangre, que te reventará.
Por el camino del caballo tendrás un espejismo,
cuando te creas más libre es cuando más cogido estás.”
Los siguientes en esta lista son Los Secretos, con Ojos de perdida, canción incluida en su álbum Polydor (1981) en la que se narra esa relación con las drogas simulada tras la “figura” de una mujer, caracterizándola al ponerla ojos como si fuese una persona real. En esta canción se expresa una manifestación en contra de las drogas, exteriorizando un rechazo antes su presencia que impone su voluntad e impide soñar, convirtiéndose en una cárcel y en la perdición de aquel que se adentra dentro de su mundo: “No puedo soportarlo, no puedo aguantar más, pero cuando me miras no sé cómo evitar esa mirada loca que me hace dudar.  No sé si soy yo mismo, no tengo voluntad, no tengo voluntad.
Vete ya de mi vida, déjame en paz, tus ojos de perdida no me dejan soñar.

Me habían avisado y no quise escuchar, ahora estoy atrapado, no sé cómo escapar. Cada vez que lo intento te vuelven a brillar tus ojos de perdida, me vuelven a cazar.”

De Los Secretos también es muy conocida la de Agárrate a mi María en la que María o bien puede ser la droga o la mujer a la que acude para pedir ayuda: “Te juré que había cambiado y otra vez te mentí. Estoy como antes colgado y por eso vine a ti. Abrázame fuerte a mí, María. Agárrate fuerte a mí.” Lo cierto es que es muy simbólica, tanto el nombre de la mujer (si es que realmente se refiere a una mujer) como la letra de la canción.
Otra forma de analizar el mundo de la droga a través de la música es cantando la experiencia de otra persona en ese mundo, narrando con una melodía de fondo lo que les ocurre a las personas que eligen esta puerta de salida.
En esta línea está la canción de Clara de Joan Baptista, del disco Hay que vivir (1981) en el que este gran cantante refleja el drama de las drogas a través de la vida que lleva una joven que se acaba destruyendo en todos los sentidos:
Esperando hacer amigos por la nieve, al abrigo de otra lucidez. 
Descubriendo mundos donde nunca llueve, escapando una y otra vez, achicando penas para navegar.
Estrellas negras vieron por sus venas y nadie quiso preguntar.
Clara se vio atrapada, abandonó el trabajo, se vino abajo. Clara, languidecida perdida en un camino de ansiedades y ambrosías.”
Un poco más tarde, en 1985 y siguiendo la línea de la canción de Clara, Joaquín Sabina creó una canción Princesa, por supuesto, que habla del amor y de la muerte, de lo que pudo ser y se quedó en nada sin que haya ninguna solución posible de solucionarlo.
En esta canción se ve cómo se destruyen la vida de las personas por culpa de las drogas, incluso hasta el punto de que hay que dar la espalda a quien se quiere para evitar que te destruya con él…
Ya no te tengo miedo nena pero no puedo seguirte en tu viaje.
Cuántas veces hubiera dado la vida entera porque tú me pidieras llevarte el equipaje.
Ahora es demasiado tarde, princesa…
Tú que sembraste en todas las islas de la moda las flores de tu gracia,

¿Cómo no ibas a verte envuelta en una muerte con asalto a farmacia?

Se dice que está canción  habla de la relación romántica entre John F. Kennedy  y Marilyn Monroe. Todos sabemos que Marilyn tuvo dependencia de las drogas, y a pesar de todo esto ella impuso su moda con la forma de vestirse y hacerse el maquillaje, “de la boca de fresa” que se traduce a sus labios pintados y que tantas mujeres imitaron. Aun con todo es una canción triste que habla de la vida de una chica triste a la que al fina hasta el hombre que la quiere la da la espalda y a la que las drogas acabaron destrozando y quitando la vida, bien Marilyn podría interpretar ese papel.

En 1989 La Frontera publicó la Rosa de los Vientos en el que se incluyó la canción El límite en el que el grupo cantó refiriéndose a un viejo amigo, reviviendo la vida que llevaron y que no era muy buena pero que desde luego les gustaba pues el anhelo final es poder volver a él. No hace una referencia clara a las drogas aunque sí que el límite del bien y del mal se puede identificar con este mundo, esa frontera que no se ha de cruzar:
En el límite del bien, el límite del bien.
En el límite del mal, el límite del mal.
Te esperaré en el límite del bien y del mal.
No es difícil encontrar el paraíso en la oscuridad.
La fortuna viene en un barco sin rumbo y sin capitán.”
Pero La Frontera no es el único grupo que usó una referencia a las drogas como límite entre un mundo y  otro, Mecano en su gran y explícita canción sobre las drogas (aunque la palabra “droga” en si misma no sea mencionada) El lago artificial, empieza maldiciendo el día en que dio paso en la frontera, cruzando ese punto en el que ya no habría marcha atrás. Es frecuente, como ya se ha visto, revestir a la droga de mujer en la música, hablando de esa relación de amor que se tiene con ella. En este tema, igual que con Barco a Venus (citado como introducción), Perdido en mi habitación o Aire, podemos encontrar muchísimas metáforas de las drogas entre los acordes de la canción. En este caso, como en tanto otros, se disfraza de nuevo a la droga en una tortuosa relación de amor en la que se inicia un viaje que no suele acabar bien ya que es una constante de “ni contigo ni sin ti” que destruye a la persona implicada en esa relación.

Lo cierto es que cuando nos paramos a escuchar la letra, sus versos nos descubren que hay algo más que un simple amor de verano: “Como en cualquier amor el primer mes fue el bueno y pronto, pronto, desapareció el placer. Tu solo nombre avivaba en mí el deseo que alimentabas con un agujero nuevo. Pero después aquel temblor bañado por el agua del sudor mil veces intenté aguantar, mil veces más te tuve que buscar. Te encontré en los callejones y en los lúgubres rincones de mi ciudad”. Este gran tema fue incluido en el disco Aidalai, publicado en 1991.

Y pasando de lo nacional a lo internacional mencionaros a los famosos Beatles, como no, entre cuyas canciones destaca Lucy in the sky with diamonds, escrita por John Lennon y grabada en 1967 por el grupo, que no es tan inocente como simplemente podría uno pensar al escucharla por primera vez. Aunque no es la única canción que parece lo que no es, un recurso muy usado en la música es juntar la religión y la droga, incluso disfrazar a la segunda de la primera…. y con este recurso aparece la conocida Let it be, canción incluida en su último disco (del mismo nombre que al canción) y grabada en 1970, que nos canta como en los malos tiempos podemos acudir a la Madre María que, lejos de hacer referencia a la Virgen María como podría parecer en un principio, es un eufemismo para hablar de la madre marihuana: “When I find myself in times of trouble, Mother Mary comes to me speaking words of wisdom: let it be.
 
 
 
 
 
 
 
De 1977 se puede destacar también a Eric Clapton con su tema Cocaine que, sin camuflajes ni florituras, habla de la cocaína con sus cosas buenas y con sus cosas malas porque ya lo dice la canción: ella no miente; él que la toma sabe que  hacerte olvidar las penas o puede hacer que caigas al suelo.
If you wanna get down, down on the ground; cocaine.
She don’t lie, she don’t lie, she don’t lie; cocaine.
if you got bad news, you wanna kick them blues; cocaine.”

Respecto a la banda inglesa Oasis es difícil escoger ya que como bien declaró Noel Gallagher, compositor y principal guitarra del grupo, en una entrevista “Los tres primeros discos de Oasis fueron escritos bajo la influencia de las drogas. Antes de 1997 no escribí ninguna canción sin la ayuda de la antigua mercancía colombiana.” Sin embargo si he de elegir una creo que me quedaría con Morning Glory, a través de la cual se cuenta la vida que los jóvenes llevan delante del espejo y con cuchillas de afeitar (los utensilios típicos que se usan para esnifar cocaína) y de cómo sus sueños se cumplen ante este encadenamiento. Una canción que habla de la necesidad de despertar para despejar la mente, para dejarla descansar.

Y ya para terminar mencionaros un par de temas ya de mi época de niñez y adolescencia que marcaron su espacio en mi memoria. Estopa con su primer disco publicado en 1999 incluyo entre sus temas Exiliado en el lavabo, una canción muy triste sobre los estragos de la droga en las personas desde el punto de vista del amigo del drogadicto que ve cómo el otro se está destrozando y lo ha ido perdiendo todo:
La última raya de coca ensuciaba en espejo volcado. Y en el suelo gotas de sangre, porque un grumo te ha cortado. Dime cómo ves el mundo exiliado en cada lavabo, contando cada minuto, administrándote los gramos.
Dime cómo ves mi cara desde tus ojos desquiciados. Dime cómo huele el viento desde tu tabique blanco.
He venido a contarte que tu novia te ha dejado, que ya no le funcionas, que estás acabado. Me ha dicho que cuando te vea te dé un abrazo. 
Creo que soy el único que sigue a tu lado.”
 

Por supuestos hay más canciones sobre la droga, sobretodo de sus primeros discos como la de Ojitos rojos e incluso de su maqueta como Miriam. Canciones sobre los efectos de las drogas, de cómo llegar y de cómo se vive con ellas. 

También destacar a Ska-p, por supuesto, los grandes de mi época de jovenzuela  con innumerables canciones sobre la droga desde el punto de vista a favor de la legalización como Cannabis o Como me pongo, aunque sin duda me quedo con la de Mis colegas, una gran canción que habla de los amigos y del paso del tiempo, todo en relación a la convivencia con las drogas hablando de ese submundo a la sombra de la sociedad que ha roto tantos sueños.
Y por último hablaros de Sphinx, de su tercer disco publicado en 2005 Paraíso en la eternidad, en el que incluyeron la canción Esclavo de tu maldición que habla en primera persona la vivencia de un adicto en plena lucha contra la droga y sus efectos, con esa relación de amor-odio que realmente casi parece que habla de una mala relación de amor en la que ella es una manipuladora (lo cual no está muy lejos de la verdad). Sin embargo, por debajo de esa relación y si se escucha de verdad, es una gran canción que habla de la esperanza de desengancharse y romper con la adicción que impone, una declaración de guerra y rebeldía contra uno de los grandes males de nuestra sociedad.
Con ella me despido, con palabras de lucha y de esperanza, porque creo que así es como hay que referirse a este mal social: con palabras que reflejen un “si se puede” para todos aquellos que luchan día a día por salir.
 
Hoy maldigo la hora en que nos conocimos, 
tu sonrisa escondía el veneno que guardas en tu interior.  
Hoy no quiero seguir malgastando contigo.  
Romperé tus cadenas y viviré sin tu sucia voz.
Viniste a matarme sin compasión, tu meta será mi final.  
No voy a dejar cumplir tu misión apago tu fuego infernal.
Preso en tus manos sin redención, hoy confieso mi culpa.
Pero un día no lejos mis manos podrán con tu adicción.
Hoy no quiero probar tu placer, no daré más tu precio.
Ya no quiero tu aliento de muerte. No soy esclavo de tu maldición
.”

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