ÉRASE UNA VEZ: RESEÑA DE LA PRIMERA TEMPORADA

“Bienvenido a un cuento de hadas… donde los finales felices no existen”

 

 

Llevaba mucho tiempo detrás de hacer la reseña de la primera temporada completa de Érase una vez, la serie de fantasía que ha triunfado en la pequeña pantalla y que terminó completamente por televisión hace ya casi un mes. Lo cierto es que tenía intención de hacerla mucho antes, pero tenía más cosas sobre lo que escribir y poco tiempo y, por esperar a que terminase por televisión para evitar hacer spoiler a aquellos que no la hubiesen visto por internet y la hubiesen seguido semana a semana con gran paciencia ya que el proceso realmente es muy lento, he acabado tardando más de lo deseado. Aun a pesar de haber esperado aviso a mis lectores de que hago SPOILER sin avisar puesto que supongo que ya se ha visto entera y que no hace falta, por tanto,  ir anunciándolos.

Empecemos pues, lo primero que habría que decir es que este año parece que han triunfado las series de televisión basadas en los cuentos de los Hermanos Grimm ya que esta y la serie de Grimm (cuya reseña ya hice) han sido el centro de atención de las pantallas en los últimos meses. La serie en si lo que tiene de especial es que mezcla el mundo real con el mundo mágico de los cuentos de hadas, lo que hace que el espectador se introduzca en la historia con gran facilidad. El personaje principal tiene lo que tienen muchos personajes para gustar: un gran potencial que ellos mismos desconocen poseer y un espíritu frágil pero valeroso, lo que les conducirá a vivir una gran aventura. Así es el personaje de Emma Swan (Jennifer Morrison), una mujer capaz de notar cuando alguien les está mintiendo, que lleva una vida solitaria debido a una mala infancia donde el abandono estuvo muy presente en su día a día por lo que ello le lleva a que no le guste relacionarse con la gente. El día en que cumple 28 años pide, secretamente, no pasar sola el día de su cumpleaños y es cuando entra en juego Henry (Jared Gilmore), su hijo al que dio en adopción diez años atrás, que la va a buscar para llevarla a Storybrooke, un lugar donde, según el niño todos los habitantes son personajes de cuento que se encuentran bajo un maléfico hechizo encerrados en el mundo de la realidad y separados de lo que más quieren, sin recordar su pasado ni el mundo de fantasía en el que vivían y, por supuesto, sin saber quiénes eran en ese mundo. Henry cree que Emma es parte de ese mundo de fantasía, que es la hija de Blancanieves y el príncipe, los cuales la salvaron mandándola a un mundo no mágico para que, en su debido momento y según una profecía, pudiese salvarles del hechizo y devolverles a todos los finales felices. 

Como ya he dicho lo que más atrae de la serie es esa mezcla entre los dos mundos lo cual lleva a que se vaya descubriendo la trama poco a poco, porque en cada capítulo se nos presenta un personaje distinto y lo que les pasó en el mundo mágico y se ve cómo es su vida en el mundo real.  Está muy bien porque, poco a poco, se le va dando forma a la historia y eso hace que quieras seguir viéndola y conociendo las historias de los personajes que conviven día  a día sin saber quiénes son. Sin embargo tampoco considero que sea una historia muy trepidante de estas que te enganchan y que te impulsan a que tengas que correr al ordenador a buscar qué pasa en el siguiente capítulo porque, precisamente, el ritmo que marca la serie con esa estructuración de la historia no es de ese estilo, no es una serie de acción ni nada por el estilo, hay magia y fantasía sí, pero es más la historia de las personas que giran en torno a ese mundo mágico y en torno al bien y al mal que en cada capítulo vamos viendo en pleno combate, tanto en el mundo no mágico como en el de fantasía. Yo creo que si engancha es, por tanto, por la mezcla, por el equilibrio entre las historias de amor, acción, traición y magia. Tiene un poco de todo.

La historia central es la de Blancanieves (Ginnifer Goodwin) y el Príncipe Azul (Joshua Dallas), en torno a la cual van girando la de otros personajes. Me gustaría remarcar que me gustan mucho como pareja (tanto en la serie como en la vida real): él es muy muy guapo, bajo mi punto de vista, y me parece que hace un gran papel de príncipe: dulce, galante, honesto, atractivo…. En fin, la imagen de príncipe azul que se nos ha vendido siempre y que tantas expectativas ha creado; luego esta ella a la cual ya la tenía fichada de películas como La sonrisa de Mona Lisa y ¿Qué les pasa a los hombres?, me parece una buena actriz con muchos registros y capaz de pasar de dulce e inocente a enfadada, y también tiene buenos registros en los papeles que tiran a ser cómicos, aunque realmente el papel que más la pega es el de la vulnerabilidad. Sin embargo hay que decir que en Érase una vez, aunque al principio si que parece presentarse con el papel de dulce y vulnerable va mostrando una gran fuerza y capacidad de lucha hacia los problemas a medida que avanzan los capítulos, así como un gran poder de decisión (al menos en su papel dentro del mundo de fantasía).

Obviamente si la historia principal en ambos mundos es la de los dos enamorados también lo será la de la malvada reina Regina (Lana Parrilla), que es la que desata el hechizo que llevará a todos los personajes de cuento al mundo real, que detesta profundamente a Blancanieves pues por culpa de ella perdió a su gran amor y desea causarle el mayor dolor posible. Así, con afán de controlarlo todo, en el nuevo mundo será la alcaldesa de Storybrooke (que para quien no se haya fijado irónicamente significa historia rota, es decir, sin final) y también la madre adoptiva de Henry quien sabe quién es ella realmente (lo sabe gracias a un libro de cuentos titulado Érase una vez que recoge las historias de todos los personajes de cuento y que cae en sus manos por casualidad: se lo da Blancanieves, que es su profesora en el mundo real) y por ello va en busca de Emma, para que pueda  derrotarla y romper el hechizo.
 
Lo cierto es que, como venimos viendo últimamente en pantalla, la reina no es mala porque si, (como ya vimos en Blancanieves y la Leyenda del Cazador, cuya reseña también hice) sino que se debe siempre a una gran pérdida, en este caso se debe a la pérdida de su gran amor. Regina se vuelve malvada cuando su madre, para que se case con el padre de Blancanieves, mata a su amor verdadero y todo porque, Blancanieves, siendo solo una niña, es engañada por la madre de Regina al ver que las dos están muy unidas y la niña, incitada por la madre diciendo que solo quiere acercarse a Regina y hacerla feliz, le pide que no la deje casarse con su padre si la quiere pues está enamorada de otro hombre; y lo cuenta a pesar de que cuando Blancanieves descubre a Regina con su amor le promete a esta que no contaría nada y que dejaría que huyesen juntos.
Esta la historia de Regina (que realmente no conoceremos hasta casi el final de la primera temporada) y lo que la hace odiar a Blancanieves, aunque como realmente se puede apreciar la niña lo hace sin ninguna mala intención, pero el odio a veces es muy poderoso y convierte a Regina en un monstruo con ansia de venganza.
Por otro lado su papel en el mundo real es también de malvada, pero más en plan sublimizar ya que ha de ocultar sus intenciones y su papel de alcaldesa le servirá para ello, aunque su hijo Henry sabe cómo es y Emma no tardará en descubrir las malas intenciones de la madre adoptiva de su hijo, aunque, obviamente, no se cree la historia que Henry le cuenta sobre que es una reina malvada pues Emma, que no cree en los finales felices en general pues ella nunca tuvo uno, mucho menos cree en los cuentos de hadas.

 

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EL DECIMO REINO: UNA MINISERIE DE FANTASÍA Y MAGIA

Hoy quería escribir sobre una miniserie que marcó mi infancia: El Décimo Reino, una historia sobre magia, cuentos de hadas, brujas malvadas, amor… en fin una historia de cuento hecho en imagen. 

Esta miniserie es de lo mejor que yo he visto cuando era pequeña y, siempre que me acuerdo de ella, me trae muchos recuerdos ya que la echaron por televisión hace ya unos cuantos años (haya por el año 2000 concretamente) en la cadena de Telecinco (aquellos hermosos y perdidos años donde esta cadena todavía producía algo decente), cuando era más pequeña. 

Pero antes de hablaros de la miniserie en si misma es importante destacar que El Décimo Reino está basada en el libro de Kathryn Wesley y aunque lo cierto es que el libro no me lo he leído la miniserie me gustó muchísimo; en realidad no solo a mi, pues en mi casa somos grandes aficionados a las películas de magia y estuvimos los cuatro que somos siguiéndola por televisión, hasta el punto de que nos fuimos de vacaciones y la programamos para no perdérnosla. 
Tras verla y alimentar mi imaginación, pasados unos años, me tiré mucho tiempo buscándola aunque sin éxito, y ya con 18 años, recién estrenada en el mundo universitario, me la regaló mi pareja y además en una edición especial. Desde entonces no sé la de veces que la podré haber visto.


La historia está basada en los finales felices de los cuentos que todos conocemos: Blancanieves, Cenicienta, Caperucita Roja… en esta historia todas las princesas de los cuentos han crecido para convertirse en reinas y  formar los Nueve Reinos, tierras pacíficas donde la magia reina y trae la felicidad a todos los que habitan en ellas. Sin embargo la felicidad va desapareciendo con el paso del tiempo y eso de “comieron perdices y vivieron felices” va quedando cada vez más atrás tras las muertes de las grandes reinas. 

Es en esos momentos, cuando el mal se empieza a alzar, cuando Virginia (una sencilla camarera con problemas de autoestima debido al abandono por parte de su madre durante su infancia) y su padre (un portero un poco corto de miras y que se siente infravalorado en todo lo que hace) que viven en Nueva York se verán transportados al mundo de los Nueve Reinos.

 

Todo comienza cuando el príncipe Wendell, heredero de Blancanieves, es transformado en perro por la malvada reina que pretende lograr el poder que su maestra (la bruja y madrastra de Blancanieves) no pudo conseguir, y, huyendo de sus perseguidores a los que la Reina ha encargado atrapar: los tres hijos del Rey Troll y Lobo (un hombre lobo), es transportado a Nueva York a través de un espejo mágico. Allí se encontrará con Virginia, a la que le hará ver que es un perro especial, que la comprende cuando habla, y a la que conduce hasta su reino ya que, tras encontrarse con él, se ve perseguida por los trolls y Lobo haciendo que no le quede otra opción para escapar. Por otro lado el padre de Virginia, Anthony, es engañado por Lobo para que le de el paradero de su hija con la excusa de que ella ha encontrado a su perro (el príncipe) a cambio de una semilla que le concederá una serie de deseos, los cuales tendrán consecuencias catastróficas (aunque eso él no lo sabrá hasta pedirlos). Entre estos deseos pide ser rico y ante ese deseo le ponen en la puerta un millón de dólares que proviene del robo de un banco (aunque él no lo sabe) y acaba perseguido por los policías de Nueva York.
Es así, en medio de esta persecución de los tres protagonistas, como se encuentran Virginia y su padre en Central Park y Anthony pedirá el deseo de poder entender a Wendell ya que su hija dice que parece que el perro les quiere decir algo. Una vez formulado el deseo será Wendell el que les diga que traspasen el espejo y, ante la situación que tienen encima, lo harán; así será como los tres protagonistas y sus perseguidores volverán de nuevo al mundo de los Nueve Reinos, dejando atrás Nueva York, que será denominado por los tres trolls a su llegada a la ciudad, como el Décimo Reino.
En la imagen de la izquierda se puede ver a Wendell, convertido en perro, y de izquierda a derecha: Anthony, Virginia y Lobo.
A partir de su llegada los tres, junto con Lobo, que a pesar de haber jurado fidelidad a la Reina se enamora de Virginia y decide conquistarla ayudándolos en todo lo que puede, enfrentarán aventura tras aventura y peligro tras peligro en busca del espejo mágico que les permita volver a casa. Pero todo ello les va conduciendo poco a poco hacia el mundo mágico que les rodea, conocerán a los diversos personajes que lo conforman y la magia les irá, cada vez más, afectándoles en su día a día. A pesar de que lo que ellos quieren es volver a casa, están destinados a salvar a Wendell y a los Nueve Reinos de la malvada Reina.
 
Esta fantástica serie de fantasía está dividida en nueve episodios que, en la versión que yo tengo, se dividen en tres discos (tres capítulos por disco) y en cada uno de ellos la magia, la fantasía y también la comedia y el misterio dejarán paso a muchos personajes, bien construidos y definidos, que irán conformando lo que es esta fantástica historia. Desde luego los protagonistas hacen que la historia sea entretenida debido a sus peripecias, pero no son los único que hacen que esta miniserie sea buena ya que los gitanos con los que cenan una noche o el tonto del pueblo son fantásticos; aunque claro, nada como los trolls los cuales son muy divertidos. La verdad es que los acontecimientos que todos los personajes van viviendo hacen que cada aventura merezca la pena.
 
Según van transcurriendo los episodios surgen nuevos enemigos para los protagonistas como es el Cazador, sirviente de la Reina que obviamente remite al cazador que en el cuento original de Blancanieves estaba encargado de matarla y de meter su corazón en una caja. Sin embargo la bondad del cazador, que le perdona la vida en el cuento original, no la encontraremos en este nuevo personaje, que con una ballesta mágica que siempre da en el corazón de una víctima cuando es disparada, perseguirá a nuestros héroes bajo mandato de la Reina. Pero el buen corazón de Virginia también llevará a que criaturas del bosque quieran ayudarla a ella y a sus compañeros de viaje, sacándolos de algunos apuros en los que se van metiendo.

Desde luego la diversidad de escenas y de paisajes no faltan, ya que El Décimo Reino nos lleva hasta bosques encantados, la casa de los siete enanitos, un pueblo donde está el pozo mágico de los deseos, la plantación de las habichuelas mágicas de Jack, el Reino de los Trolls, las minas de los enanos que construyen los espejos mágicos, grandes castillos, las aldeas de los distintos reinos, el pantano donde habita la bruja del pantano, así como las cárceles mágicas como la Cárcel Memorial Blancanieves y también nos llevará hasta la ciudad del amor…
Todo ello hace que cada capítulo sea mágico y que te introduzca en ese mundo que se ha creado para los amantes de la fantasía. Además, para los amantes de las historias clásicas, el amor no falta ya que poco a poco Virginia irá confiando cada vez más en Lobo ya que él se enamora de ella desde el primer momento en que ve su foto y ello hace que la historia de los dos, con sus desconfianzas, los problemas de ambos, se vayan entrelazando dando lugar a momentos tanto románticos como graciosos. Pues no hay que olvidar que toda historia tiene un punto de comedia que es innegable.
De las escenas más divertidas destaco la del Concurso de la Bella Pastora en Villa Corderito, donde Virginia, para conseguir el espejo mágico, tendrá que participar en un concurso y hacerse pasar por pastora, para ello cantará la canción de Will we Rock you cambiando la letra por una relacionada con las ovejas. Es realmente muy muy divertida. 
También destaco al anillo cantor, un anillo de compromiso coronado con una perla que le regala Lobo a Virginia para conquistarla y que, la perla, se dedica a hacer canciones rimadas como “entrégame a tu amada, se sentirá honrada”, todo con un toquecillo desquiciante, la verdad que te dan ganas de tirarlo por la ventana… es gracioso pero desde luego no es un anillo que yo pudiese desear, aunque hay que decir que en la película es todo un puntazo. Como he dicho diversión no falta, aunque desde luego tampoco sobra el suspense que se desatará con un magnífico y sorprendente final.
Desde zapatos que nos permitirían ser invisibles si nos los pusiéramos hasta el cumplimiento de las supersticiones como la de la mala suerte por romper espejos, serán los elementos que harán de esta miniserie toda una recomendación de los que la han visto a sus conocidos.
El Décimo Reino es un mundo mágico contado en unos 450 minutos donde la fantasía, el amor, el suspense y la diversión están asegurados. Un mundo que da respuesta al qué pasó tras el “vivieron felices para siempre” que siempre nos preguntábamos de niños.
Como video significativo de esta miniserie también os dejo la intro que se hizo para cada uno de los capítulos, donde se puede ver a la ciudad de Nueva York convirtiéndose en un mundo fantástico donde los gigantes, las montañas, los ríos y las hadas ocultan ese mundo desarrollado tras otro completamente nuevo y mágico.
El Décimo Reino: de esas historias que ves y  que ya nunca se te olvidan. Recomendada al 100%, si tenéis la oportunidad de verla no lo dudéis porque no os defraudará y, aun mejor, os transportará, como ya han hecho otras películas y libros de fantasía, a un mundo donde la magía es lo más cercano a la realidad, al mundo de lo posible, dejando lo normal y lo aburrido para el imposible.
Os pongo los capítulos que he encontrado de la serie en YouTube en español, espero que os gusten 🙂
Capítulo 1
Capítulo 2


Capítulo 3


Capítulo 5


 

* Todas las imágenes de este post, excluyendo las correspondientes a las carátulas y discos de las películas que han sido tomadas por Lucía Berruga Sánchez, han sido obtenidas de las fuentes de imágenes de internet.

 

GRIMM: CUANDO LOS CUENTOS DE HADAS SON CIERTOS…

 

Llevo un tiempo queriendo hacer una reseña de la primera temporada de la serie Grimm que empecé a ver por televisión en el canal Cuatro hará cosa de un par de meses, pero que en seguida busqué por internet y terminé de ver por mi cuenta saltándome el lento proceso semanal de dos capítulos por semana. Obviamente al hacer esto hacer una reseña de la primera temporada completa era un problema para quien estuviese siguiendo la serie por televisión, pero ahora, que ya ha terminado la temporada incluso por esta vía me siento en perfecta libertad para hacer la reseña. Aun con todo aviso para los lectores de que hago SPOILER sobre la primera temporada sin avisar; puesto que ya ha terminado en televisión y ya están con la segunda temporada no considero necesario ir con pies de plomo.
Esta serie ha sido para mi uno de los grandes descubrimientos de este año. Sin ser una serie con gran cantidad de acción o de misterios si que convina todo lo necesario para hacer de ella uno de los entretenimientos de la temporada: fantasía, misterio, crimen y drama. Es una mezcla entre Sobrenatural y Fringe, más cerca de la primera que de la segunda. Os lo cuento con calma.

Inspector Burthard y su compañero Hank
Para los que ya la habéis visto, como para los que no, la historia gira en torno al detective de homicidios de Portland Nick Burthardt (David Giuntoli) y de como él solo quiere vivir una vida tranquila con su pareja Juliette y en su trabajo, pero como el destino le ha elegido para seguir con la tarea que toda su familia ha ido realizando: defender a la humanidad de las criaturas fantásticas que los Hermanos Grimm plasmaron y describieron en sus famosos y mágicos cuentos y que están viviendo en el mundo real. Así resulta que Nick es un denominado Grimm, capaz de ver a las criaturas de los cuentos que se han infiltrado en la sociedad normal a través de su apariencia humana. Su capacidad de ver a estos seres le va a poner en unos cuantos compromisos tanto en su vida sentimental como en su vida laboral cuando todo su mundo se empiece a transformar y pueda ver a esas criaturas que se esconden en el interior de las personas que habitan Portland, los llamados Wesen.
Para ir sobreviviendo a esa nueva vida contará con la ayuda de la caravana de su tía Marie, la cual va a verle debido a que se está muriendo, para revelarle lo que él es  realmente y lo que ha sido ella y su familia. Pero mientras está intentando explicárselo les ataca una de las criaturas con intención de matarla, pues al igual que los grimms son cazadores de estos seres  hay algunos de ellos que son especialistas en matar grimms, los llamados aniquiladores. La tía de Nick acaba en el hospital donde seguirán intentando terminar con su vida, pero antes de que lo consigan ella logrará dejar su mensaje y su legado: todo lo que Nick necesitará para enfrentarse a lo que se le viene encima se encuentra en la caravana que le deja, donde estarán los libros llenos de información sobre los diferentes tipos de criaturas, así como todas las armas que le permitirán enfrentarse a ellas. 
Así es como empieza la serie, todo ello entremezclado con el primer caso que tiene como Grimm y policía a la vez: el asesinato de una chica y posterior secuestro de una niña, ambas desaparecidas en el bosque y que iban vestidas con una chaqueta con capucha roja. Así se nos presenta al primer Wesen: un Blutbad o lobo feroz de los cuentos. Es en este caso donde Nick conocerá a Monroe (Silas Weir Mitchell) cuando, al verle transformarse en lobo, dará por sentado que es el culpable de la desaparición de la niña, pero no lo es ya que un blutbad reformado que ya no caza ni mata. Sin embargo le ayuda a encontrar al culpable y a partir de ahí, debido a la inexperiencia de Nick irá consultándole cada caso que tenga para que le ayude. Lo que al principio es una ayuda algo obligada pronto se convierte en una amistad y colaboración en equipo que ayudará a Nick con su trabajo. Sin ninguna duda es este personaje el que le da el toque gracioso y divertido a la serie. Es el que más mola, usando una expresión vulgar, y sin él la serie no sería para nada lo mismo, es el mejor.

 

Si es cierto que aunque no es una serie que apunte a la comedia si se asume que tenga toques humorísticos el papel del lobo vegetariano, que posee un humor simplón y simpático, será aceptado sin problemas, ya que rápidamente se puede ver que es uno de los puntos fuertes de la serie.
A lo largo de los capítulos vemos que la constante lucha entre el bien y el mal se repite. El miedo que todos los Wesen, en especial los más inofensivos, tienen al inspector al ver que es un Grimm se manifiesta desde el primer momento, por lo que nos da una idea de que realmente un Grimm es un cazador que mata indiscriminadamente a las criaturas no humanas que se va encontrando. Pero Nick demostrará que él es diferente, convirtiéndose en amigo de un Blutbad y de toda aquella criatura que no tenga malicia ni cometa ningún acto malvado contra seres humanos o wesen de inferior posición. Con inferior posición me refiero en la cadena alimenticia o de mando ya que al ser distintas criaturas tienen todo un reinado que dirigen ellas, donde, como en toda sociedad, están los fuertes y los débiles.
Quizás el hecho de que Nick sea policía le hace diferente por el hecho de que se ha formado respetando el bien y atrapando el mal. He ahí su diferencia.
Monroe y Nick
En este mundo de fantasía los crímenes a los que el inspector Burkhardt tendrá que enfrentarse son muy enigmáticos la mayoría de las veces, teniendo que usar su poder de Grimm para resolverlos. Sin ser una trama especialmente complicada Nick se verá obligado a cumplir con lo que le depara su destino sin dejar de lado su trabajo como agente de la ley, así como su vida sentimental, que se verá constantemente amenazada debido a la cantidad de secretos y enemigos que surgen para la pareja.
Como veréis la serie pinta bastante bien, y ciertamente engancha. En cada capítulo van a pareciendo nuevos personajes mientras se va desarrollando la trama principal, que es, básicamente, la puesta en practica de las nuevas habilidades del Grimm. Para los amantes de la literatura fantástica es una serie muy adecuada, pues irán conociendo nuevos seres con cada capitulo además de que estos serán adornados con un extracto del cuento en el que está basado y de donde se han sacado  la idea. Para los que conozcan los cuentos con este extracto que ponen al inicio del capítulo, una frase del cuento, podrán saber de qué va a ir la historia.
Otros tipos de Wesen
Si que es cierto que aunque el lenguaje se puede plantear como una vorágine debido a las nuevas palabras que el mundo de los Wesen van a suponer, en seguida el espectador se hace a ellas, sonando estas incluso realistas. Debido a la gran cantidad de nuevos datos así como de acontecimientos se forma una gran historia que se ha de contar en poco tiempo. Esto sería un problema si la serie estuviese mal llevada, pero no es así para nada, sino al contrario: la serie va ganando según avanza la trama pues en cuanto se acepta lo que se está planteando todo tiene mucha lógica y no se dejan cabos sueltos. Además, puesto que esta serie está dirigida en especial a un público que le guste la ciencia ficción y la fantasía esta planteada, incluso, de manera sencilla, pues como se diría en un dicho popular en peores plazas hemos toreado las mentes abiertas a las que nos gusta la ciencia ficción y los mundos de fantasía.
Lo que yo destacaría quizás como peor es que, según avanza la serie la trama va algo lenta. En eso se asemeja a Fringe, en que en medio de casa caso nuevo hay algo de la trama central, pero solo un detalle. También está el hecho de que se aprecia claramente que algunos capítulos son simple y llanamente de puro relleno, lo que en algunos capítulos se hace lento y pesado, aburriendo. Pero eso puede ocurrir en cuatro o cinco capítulos de los 23 que componen la primera temporada.
El recuerdo de Sobrenatural viene por la misma rama: cada capítulo es un caso distinto, una nueva muestra de ese nuevo mundo, pero con unos seres que tiran hacia las leyendas populares con las que hemos crecido.
Maquillando al lobo feroz
De otros post que he leído también se ha destacado como negativo el mal uso de los efectos especiales, remarcando su bajísima calidad, pero yo sinceramente los considero adecuados y no me parece que hagan deslucir la trama, pues es una mezcla entre ordenador y maquillaje para que los personajes puedan mostrar su otra cara de criatura fantástica. No es nada del otro mundo pero la caracterización no es mala y si es cierto que cuando se transforman a veces queda algo brusco, por lo general, el resultado es muy bueno, es más, de lo primero que uno habla es de como esos pequeños efectos especiales le dan su toque de magia y misterio a la serie.
Respecto a la temporada completa o a los personajes destacar, a parte de los ya mencionados, el papel de Hank Griffin, el compañero de Nick, interpretado por Russel Hornsby, que tendrá que lidiar con más de un problema que su compañero trae consigo, aun sin saber a lo que se está enfrentando. También destaca Julliete, la novia de Nick, interpretada por Bitsie Tulloch, que hace un papel de mujer dulce y comprensiva que se verá metida en la vida de un Grimm con todas sus consecuencias sin saber, al igual que Hank, lo que está pasando en la vida de su compañero, está vez sentimental. Julliete se verá metida en algunos problemas de Nick, llegando incluso a ser secuestrada y, en el último capítulo envenenada por Adalind, una Hexembiest o bruja, que se dedica a lo largo de la temporada a complicarle la vida a Nick. A pesar de todo sigue a su lado, pero en todo momento intenta que Nick le cuente qué es lo que está pasando en su mundo, desde que murió su tía, para que haya tanto secretismo.
Otro personaje destacable es el capitán Renard interpretado por Sasha Roiz, el jefe de policía a quien los detectives Nick y Hank reportan los casos. Este personaje es ambiguo pues desde el principio de la serie, al terminar el primer capítulo, se ve que él está al tanto del mundo sobrenatural siendo parte de él pero sin mostrar su verdadero rostro y consciente de lo que es Nick. Su complice en todo momento será Adalind Schade, la Hexembiest y a través de ella llevará a cabo sus dobles intenciones que pasan prácticamente desapercibidas debido al carácter del capitán que en todo momento se muestra inteligente y coherente, poniéndose incluso del lado de Nick sin que él lo sepa, defendiéndole de los aniquiladores; aunque obviamente con otro propósito que aun no sabemos ni se ha desvelado.
Lo cierto es que la temporada entera transcurre a un ritmo más o menos normal (exceptuando esos capítulos de relleno), pero en el último capitulo se conjuga todo para dejarlo con un final que da lugar a muchas puertas abiertas. El más importante es la aparición del nuevo personaje que va a marcar la segunda temporada y que se descubre al final del último capítulo, que es la madre de Nick, a quien se la daba por muerta en un asesinato cuando él era pequeño. También tendremos que ver qué pasa con el envenenamiento de Julliete, que como se ve en la última escena está embrujada y como cita la frase del comienzo del capítulo: “La niña no morirá, dormirá cien años y un príncipe la despertará”. También esperamos descubrir qué tipo de Wesen es el capitán Renard, que todavía no ha mostrado su rostro.
Imagen para el último capítulo de la Primera Temporada
El veredicto final por tanto es que Grimm es una serie entretenida, que se disfruta pasando el rato. No destaca por una gran interpretación, todo es correcto, al igual que la parte técnica. Es lo bastante buena para que guste y no canse, pero tampoco es muy remarcable como serie de gran calidad, aunque no por ello deja de ser buena. Sin tener un profundo argumento, sin embargo,  consigue enganchar, tiene algo que te hace querer ver el siguiente capítulo y que te introduce en ese nuevo mundo de criaturas de cuento.
Lo cierto es que este tipo de series son frecuentes porque ofrecen la posibilidad al ser humano de escapar hacia mundos de fantasía donde el mundo real y el de las leyendas se entremezcla haciendo que abandonemos la realidad que nos rodea; por eso son historias que siempre triunfan, porque nos permiten imaginar. En este caso además se ha recurrido a los cuentos más populares que hay: los de los hermanos Grimm, cuentos e historias que todos conocemos desde que somos pequeños. Todo ello entremezclado con esa dualidad entre el bien y el mal que tanto nos gustan hacen de Grimm una serie de éxito. Desde luego la recomiendo y ya tengo ganas de que empiece la segunda temporada.
Lo cierto es que es una vuelta a los cuentos de hadas, tratados como si fuesen ciertos, y a lo que ocurre cuando convivimos en ellos. Como en toda serie el bien va ganando pequeñas batallas aunque el mal se mantenga de fondo, pero esas victorias son las importantes, por eso, cuando empecé a ver Grimm no puede evitar acordarme de una de mis citas favoritas, de Chesterton que dice así:
“Los cuentos de hadas son bien ciertos, pero no porque nos digan que los dragones existen, sino porque nos dicen que podemos vencerlos”
Ilustración de Fantasía de Pui Mun Law

* Todas las imágenes de este post han sido obtenidas de las fuentes de imágenes de Internet.